Aterrizaje de Bucaram en helicóptero generó algarabía, incertidumbre y curiosidad en Guayaquil

Sunday, 18 June 2017 14:19 Written by  font size decrease font size decrease font size increase font size increase font size

En medio de la algarabía, la incertidumbre y la curiosidad, el siempre alegre barrio del Suburbio en la ciudad de Guayaquil recibió este sábado al expresidente de la República Abdalá Bucaram Ortiz, quien con su 'tradicional entrada' aterrizó en helicóptero en el sector conocido como La Pista, ubicado en las calles la 8va. y la Ch.

Desde el mediodía, los habitantes del popular sector empezaron a ver movimiento. Camiones iban y venían, camionetas con altoparlantes retumbaban los oídos de quienes pasaban por esas calles a la orilla del estero Salado. Los más pequeños no tenían idea de lo que iba a acontecer. Solo veían cómo los mayores pedían banderas alusivas al extinto Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE) y se colocaban unos cintillos en la frente y otros en el brazo. Hasta las 15:30, los jóvenes no hacían otra cosa que jugar pelota sobre una pista de tierra. Sin embargo, a eso de las 16:00 los pequeños formaron un tumulto, pero no fue porque ya había llegado 'El Loco que ama', sino porque una estrella de televisión llegó al sitio para realizar la reportería.

Después de tomarse fotos con el combatiente de un reality y haber formado un alboroto, los niños siguieron jugando a la pelota. La llegada de Bucaram para ellos no era importante. Sin embargo, eso cambió cuando alrededor de las 16:45 (casi una hora de retraso a lo programado) vieron cómo la gente gritaba al ver sobrevolar un helicóptero. Esos niños nunca habían visto algo parecido, por lo que a partir de ese momento dejaron la pelota a un lado para ver quién era esa persona que desde el cielo saludaba con su mano derecha. Bucaram bajó poco antes de las 17:00 y en La Pista estaban sus hijos 'Dalo' y Jacobo Bucaram que gritaban: "¡Llegó 'El loco que ama' carajo!".

Un cuerpo de seguridad, conformado por alrededor de 20 personas vestidas como los de la película Men in Black, rodearon al exmandatario apenas se bajó del helicóptero. Luego de eso, Abdalá se subió a un camión donde lo esperaban familiares y amigos. Así, con su tradicional guayabera blanca, empezó un corto recorrido por el Suburbio de Guayaquil que duró aproximadamente 30 minutos.

Tras saludarse con sus simpatizantes, el expresidente llegó a pie (caminó dos cuadras) hasta la 24 y Francisco Segura, donde también se encontraban la asambleísta del Movimiento Fuerza Ecuador, María Mercedes Cuesta, el también exmandatario Lucio Gutiérrez y, por su puesto, sus amigos entrañables Omar Quintana, Eduardo Azar, Alfredo Adum y Víctor Hugo Sicouret. Antes de empezar su discurso cantó Byron Bautista, conocido en el mundo artístico como 'El Maldito Brujo', el pegajoso tema La fuerza de los pobres, pero versión 2017.

Ya con micrófono en mano, Abdalá Bucaram agradeció a los presentes por recibirlo con los brazos abiertos, pero no se olvidó de su hermano Adolfo, por quien pidió un minuto de silencio en su memoria. Inmediantemente su discurso se trató de cómo tuvo que sufrir durante su exilio en Panamá, los juicios que le impidieron volver a su patria, no ver crecer a sus nietos ni tampoco estar durante el sepelio de su hermano Adolfo. Una vez concluida su intervención 'El loco que ama' se despidió no sin antes decir que "jugará el segundo tiempo de su vida política" en el país y que regresaba para extender su mano patriótica a quienes él considera son sus enemigos políticos. "Yo vengo a extenderle mi mano al presidente Lenín Moreno, es un hombre diferente, de paz", añadió el expresidente.

Fuente: El Telégrafo

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