Cómo funciona el ascensor más rápido del mundo, capaz de subir 95 plantas en 43 segundos

Friday, 09 June 2017 11:16 Written by  font size decrease font size decrease font size increase font size increase font size

Hacia el año 2020, un 60% de los cerca de 1.400 millones de chinos que hay en el mundo vivirán en ciudades que una década más tarde rozarán los 1.000 millones de habitantes.

Ante tal revolución demográfica, la demanda de edificios ultraaltos en las grandes urbes asiáticas ha aumentado enormemente. Y también la necesidad de construir ascensores ultrarrápidos que hagan eficientes esas infraestructuras.
Uno de ellos es el CFT Finance Centre (también llamado East Tower), un edificio de 530 metros de altura en la sureña ciudad china de Guangzhou (Cantón, en español), el segundo más alto de China (y el séptimo del mundo) en la tercera urbe más grande del país.
Y la empresa japonesa Hitachi acaba de fabricar en su interior otra estructura que rompe récords: el elevador más veloz del planeta.


La máquina es capaz de alcanzar la impresionante velocidad de 1.260 metros por minuto (más de 75 kilómetros por hora), aunque cuando entre en servicio "sólo" alcanzará 72 km/h, explicó la compañía japonesa.
Su velocidad de descenso se se reduce, sin embargo, a más de la mitad: 600 metros por minuto (o 36 kilómetros por hora).


"Confort" a grandes alturas
El récord fue registrado durante las últimas pruebas a finales de mayo durante la construcción del elevador, que se encuentra en su fase de ajuste final.
"El ascensor de velocidad ultrarrápida sube desde la plata baja hasta la 95 -una distancia de 440 metros- en sólo 43 segundos", dijeron sus fabricantes.

"No sólo requiere de tecnología para otorgarle energía y control sino que, además, Hitachi debe garantizar la seguridad y el confort de sus pasajeros", agregaron.
La empresa dijo que el mayor reto fue mantener el elevador "seguro y cómo para los usuarios" y ser capaz al mismo tiempo de alcanzar las altas velocidades.


"Para resolver esas dificultades y crear el ascensor más rápido del mundo, desarrollamos uno de los motores de imanes permanentes más potentes de mundo (330 kw) y reforzamos la durabilidad de los cables que mueven los ascensores, lo cual redujo significativamente la carga de las máquinas", dijo la organización.


Freno electromagnético
Otra de las tecnologías que tuvo que crear la empresa para hacer posible su sueño de altas velocidades fue un freno electromagnético, vital por si hay que realizar un frenado de emergencia.
Para ello, usaron materiales de frenado "capaces de soportar temperaturas de hasta 300 grados centígrados", aseguran.


También desarrollaron unos mecanismos -instalados en las esquinas de la cabina- para reducir las vibraciones dentro del ascensor, y tecnologías para ajustar la presión del aire y "reducir problemas auditivos asociados con los cambios de presión", evitando así que se tapen los oídos durante el vertiginoso viaje.
"El cambio de presión es uno de los problemas más importantes cuando subes a esas velocidades", le dijo a la BBC Gina Barne, especialista en tecnología para fabricar elevadores.
"Cuando viajas a esas distancias lo notas en tus oídos", aseguró.


Hitachi entregará 95 ascensores que funcionarán dentro del CTF (dos de ellos alcanzarán las velocidades arriba mencionadas de más de 1.200 metros por minuto), pero también 28 elevadores de dos pisos y oros 28 que llegarán a los 600 metros por minuto.
La compañía japonesa dijo que usará la nueva tecnología aprendida con el desarrollo de estas máquinas para crear ascensores de más calidad en el futuro.


Este nuevo récord le ha permitido superar la velocidad de los ascensores de la Shanghai Tower, también en China -cuyos creadores definen como el "edificio más verde del mundo"-, que alcanzan los 69 kilómetros por hora, y los de la Taipei 101, en Taiwán, capaces de subir a 61 kilómetros por hora.
El edificio más alto de Europa Occidental es el Shard y sus ascensores apenas se mueven a 360 metros por minuto.


Los del One World Trade Center de Nueva York ,EE.UU., alcanzan 37 kilómetros por hora, y los de la Gran Torre de Santiago de Chile, 24 kilómetros por hora.
Y estas velocidades son vitales, pues la causa que impide crear edificios de más de 1.000 metros de altura son, precisamente, los ascensores.


Fuente: BBC Mundo

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