Home Deportes Hamilton domina entre el tedio y se marcha de vacaciones con su quinta victoria.

Hamilton domina entre el tedio y se marcha de vacaciones con su quinta victoria.

by editor

La sexta victoria de su carrera en Hungría, territorio tan propicio como Montreal, cargó de razones a Lewis Hamilton para su asalto al título mundial, con 24 puntos ya de margen. En una carrera sólo animada por los incidentes postreros de Valtteri Bottas, el líder de Mercedes dominó con autoridad a unos resignados Sebastian Vettel y Kimi Raikkonen. Por detrás, Fernando Alonso y Carlos Sainz arañaron puntos merced a un octavo y un noveno puesto, respectivamente.

Todo en la tarde resultaba demasiado previsible. El habitual carrusel en fila india, sin adelantamientos, sin más alicientes de los que se cocinaban en los pasos por boxes. Entre la atonía, el calor sobre el asfalto y el aburrimiento sólo podía aportar algo la persecución postrera de Vettel ante Bottas. Pese a sus neumáticos más frescos, al germano le faltaba un punto de decisión.

«Valtteri está haciendo un gran trabajo», anunciaban por radio a Hamilton, disparado ya hacia la victoria. Nada menos que 19 segundos de colchón a 10 giros para la bandera a cuadros. Pese a los muy deteriorados neumáticos, el finlandés cerraba cada espacio. Hasta que a falta de siete vueltas, en la curva 2, ante el agresivo intento de Vettel, Bottas no cedió ni un centímetro. Al menos, ambos evitaron un pinchazo que hubiese resultado fatídico. Los comisarios tomaron nota, aunque no abrieron investigación.

Topetazos de Ericsson

Dos minutos más tarde, Bottas repitió táctica, ya casi a la desesperada, ante un Ricciardo muchísimo más rápido. Penalización de 10 segundos que no alteró, sin embargo, su quinta posición final. Ese fue el broche a un domingo donde todo el mundo parecía tener las vacaciones en la cabeza.

En los primeros metros, sin demasiado agarre en el calzado, Sainz padeció en extremo. Tres posiciones perdidas, ante Max Verstappen, Pierre Gasly y Kevin Magnussen, en apenas una vuelta. Taponado más tarde por Esteban Ocon, en el ecuador de carrera ya marchaba por detrás de los dos McLaren.

El otro revuelo reseñable lo perpetró Marcus Ericsson, topando con cualquier obstáculo que le saliera al paso. El gran chasco se lo llevó Charles Leclerc, con una avería en el Sauber. Cualquier abandono del monegasco supone un severo revés para el espectador.

Red Bull se había perfilado desde el viernes como uno de los animadores del fin de semana. De hecho, Daniel Ricciardo dominó los primeros libres. El trazado, tan estrecho y revirado, podía limitar las deficiencias del motor Renault. El propulsor que dejó tirado, en la vuelta seis, a Max Verstappen. Sin potencia en el MGU-K y con tantos tacos el holandés en la radio, que ni podía entenderse el consuelo de sus mecánicos.

Ricciardo partía desde la duodécima posición de la parrilla y su plan de remontada funcionó de lleno. Incluso pese a entregar dos posiciones, víctima de los empellones de Ericsson. Además el australiano nos deleitó con la maravillosa propina del adelantamiento a Magnussen. Su cuarta posición en la meta le valió el reconocimiento de piloto del día.

Vandoorne, otra vez fuera

Hamilton marcó el paso con autoridad en su primer relevo con los ultrablandos. 25 vueltas, con ocho segundos de margen sobre Vettel, antes de pasar a una goma un poco más dura. El alemán, con ese mismo compuesto de inicio, mantenía legítimas aspiraciones. Su paso por la vuelta 39, para meter ultrablandos, fue tan lento que le costó la posición con Bottas. En ese mismo giro entró Fernando Alonso, con una apuesta mucha más conservadora con las ruedas blancas.

La mejor noticia para McLaren llegaba en las manos de Stoffel Vandoorne, casi en el rebufo de su jefe de filas durante el grueso de la prueba. Hasta que el propulsor Renault del belga hizo crack en la vuelta 49. Rodaba noveno y se marchó otra vez con cara de malas pulgas.

 

Fuente El Mundo

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