Home Política La Asamblea conoce el caso de mala práctica médica de «Nachito»

La Asamblea conoce el caso de mala práctica médica de «Nachito»

by editor

El caso de “Nachito”, niño de 5 años que fue víctima de una presunta mala práctica médica, en un hospital público de Quito, fue presentado a la Comisión de la Niñez, de la Asamblea Nacional, y a Patricia Esquetini, vocal del Consejo de la Judicatura (CJ).   El caso de “Nachito” se conoció por la denuncia de la madre del niño a este Diario, a principios de año.

“Este caso se encuentra en la justicia desde 2015 y está a punto de prescribir”, indicó Ángel Simaleza, legislador de CREO. José García, abogado, y Henry Valdivieso, padre del menor, relataron las afectaciones a la salud de “Nachito” luego de la intervención quirúrgica. Además, detallaron las dificultades y los errores que surgieron durante el periodo procesal, que lleva cuatro años. A la edad de un año y medio, “Nachito” fue sometido a una cirugía testicular, pero en el hospital que fue atendido quemaron sus pantorrillas.

A esto se suma un supuesto descuido de los galenos que provocó la discapacidad mental en el niño del 38%, por falta de oxígeno. El jurista señala que están contra el tiempo, puesto que el caso prescribe en noviembre de este año. En marzo de 2017 se convocó a las partes a la audiencia preparatoria de juicio y se suspendió. Después de un mes se reinstaló -explica García- y se llamó a juicio a una parte de los procesados. “El Tribunal Penal sentenció a tres personas, apelaron ante la Corte Provincial, pero el juez señaló que existen errores procedimentales por parte de Fiscalía”. Por esta razón, la Corte declaró la nulidad del proceso y regresó el caso a la etapa preparatoria de juicio. La jueza a cargo del litigio encontró nuevas falencias y declaró nulidad a fojas cero.

El próximo 6 de mayo se instalará la audiencia de apelación del auto de nulidad. Esquetini solicitó al abogado información sobre el caso para analizarlo y así determinar si surge un proceso disciplinario contra los operadores de justicia.

Fuente: El Telégrafo

Related Articles