Home Política El vicepresidente cumple una ‘movida’ agenda en su primer año de gestión

El vicepresidente cumple una ‘movida’ agenda en su primer año de gestión

by editor

Participa en actos cívicos, foros empresariales, inauguraciones de obras, entregas de créditos y otras actividades adicionales a las reuniones de trabajo.

Su agenda pública es tan variada que un día se reúne con ministros de Estado o autoridades locales y otro con inversionistas o diplomáticos.

Un día conversa con comuneros, agricultores e industriales, y otro con jóvenes, indígenas y policías.

Pero no solo lo hace en la sede del Gobierno Nacional en Quito o en capitales de provincia como Guayaquil.

Los encuentros, las supervisiones y las visitas son en diversas localidades, tanto así que en apenas un año ya ha recorrido las cuatro regiones del país.

Así es la dinámica que el guayaquileño Otto Sonnenholzner ha imprimido en la Vicepresidencia de la República, desde que asumió el cargo el 11 de diciembre de 2018.

Entonces tenía 35 años y cero experiencia en política. Es economista de profesión y radiodifusor de carrera.

Es el tercer vicepresidente del régimen. La Asamblea lo eligió de una terna enviada por el presidente Lenín Moreno, quien detalló sus funciones en el Decreto Ejecutivo 622.

En él se lo responsabiliza de dar seguimiento al proceso de diálogo empujado desde la Presidencia, coordinar la implementación de la agenda de la ONU para el desarrollo sostenible, acompañar el trabajo de los consejos sectoriales y buscar estrategias para atraer inversiones al país. Y luego, sin decreto, se le asignó la tarea de monitorear y empujar las obras inconclusas.

Para algunos expertos en política, esta gama de tareas explica por qué Sonnenholzner ha recorrido tanto el país. Pero otros advierten que se apuntala para unas elecciones.

En esto último coinciden los analistas Jorge León Cercado y Santiago Basabe, pero con distintas proyecciones.

León, director del Instituto de Marketing y Comunicación, observa que este primer año de gestión de Sonnenholzner ha sido para legitimarse en el cargo por tres motivos.

Uno, porque no provino de la militancia como sí lo hicieron sus antecesores, Jorge Glas y María Alejandra Vicuña. Dos, porque tenía que desmarcarse de la imagen que ellos dejaron en la Vicepresidencia tras salir por acusaciones de corrupción. Y tres, porque se estaría perfilando como candidato para el 2021.

“Es mi lectura que el Gobierno busca ver si a él los números le alcanzan para una siguiente elección”, dice León.

Basabe, investigador en la Flacso, advierte una “pretensión política”, pero no necesariamente para el proceso del 2021, cuando se elegirá presidente de la República.

Por un lado indica que le da “la impresión” de que no tiene la aprobación de todo el régimen, donde hay ‘grupos’, y por otro anticipa que terciar dentro de dos años sería “apresurado, porque hay decisiones de política pública que son impopulares para la gente”.

Cita el proyecto de ley sobre medidas económicas y la posible focalización de subsidios a determinados combustibles.

Sin embargo, Basabe remarca que el vicepresidente está aprovechando su estreno en la política para generar vínculos. “En política lo primero es que te conozcan, que seas visible”, anota él.

El sociólogo Patricio Carpio sostiene que todavía “es muy temprano” para afirmar que Otto Sonnenholzner buscará postularse.

Reconoce que la cantidad de recorridos que realiza por el país podría ser “un indicador de aquello”, pero reitera que “es prematuro” hablar de cuadros.

Carpio, docente en la Universidad de Cuenca, más bien comenta que la autoridad cumple el rol que el Gobierno le ha asignado: ser un puente con los sectores empresariales.

Sofía Cordero, profesora en el Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), tiene una lectura similar; ella resalta su papel como coordinador nacional de los diálogos. Considera que el Gobierno Nacional debe reforzarlo.

Por su parte, Cordero afirma que podría haber agrupaciones políticas interesadas en candidatizarlo, por su “perfil”.

“Tiene un perfil joven, nuevo en política, entonces para mucha gente podría ser una opción, no es una idea descabellada”, refiere la analista.

Pero apunta que Sonnenholzner no ha “dejado clara su aspiración en términos de carrera política”, algo que, a su criterio, debería esclarecer.

Fuente: El Universo

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