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Los villancicos relacionan la identidad de un pueblo con la Navidad

by editor

En esta época del año en casi todas las reuniones familiares, de amigos y en las escolares no pueden faltar los villancicos y canciones alusivas a la Nochebuena y Navidad, varias de ellas evocan momentos inolvidables de la infancia.

Canciones como Dulce Jesús Mío, Burrito Sabanero o Rodolfo el reno forman parte de la selecta lista de éxitos navideños más escuchados en todo el mundo cristiano católico. En este punto hay que diferenciar lo que es un villancico y una canción de Navidad.

Los villancicos son originarios de España y son cantos que registran la vida cotidiana de una región o un pueblo en particular, concretamente de las villas, es decir, caseríos agrupados que forman un pueblo o ciudad.

Registros históricos aseguran que este canto surgió en el siglo XIII, pero no fue en los siglos XV y XVI que sus melodías fueron relacionados a la Nochebuena, al introducir en sus versos a personajes íconos de la Natividad como El niño Jesús, la Virgen María, San José y hasta el burro, la vaca o el buey. Los villancicos están estrechamente ligados al folclor de un pueblo y su relación con los personajes bíblicos de la natividad.

Un villancico puede adaptar la escena de la Navidad con las particularidades de un determinado país o región, cuya musicalización es recreada con instrumentos propios del país de donde se origina. Por ejemplo, la ecuatoriana Margarita Laso interpreta villancicos que están relacionados al folclor Latinoamérica, especialmente en sus ritmos.

Las canciones de Navidad son composiciones más modernas, varias de ellas, escritas en el siglo XVIII, especialmente en Estados Unidos. Varios de estos tienen una connotación más comercial de la Navidad en la que evocan escena de regalos, árbol de Navidad, chocolates y reuniones en familia. Hay canciones que fueron adaptadas, pero su composición original no guarda relación con el nacimiento de Jesús en el pesebre.

Fuente: El Telégrafo

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