Home Comunidad Necesidad de árboles y menos contaminación en Guayaquil, se analizó en curso de gestión urbana

Necesidad de árboles y menos contaminación en Guayaquil, se analizó en curso de gestión urbana

by editor

Un corredor verde que una a los parques Forestal y Samanes, ubicados al sur y norte de Guayaquil respectivamente. Un espacio exclusivo para caminar o andar en bicicleta a lo largo de 10 kilómetros aproximadamente.

La idea se propuso en el Curso de Gestión Urbana Sostenible, organizado por Sambies, y cuya una de las charlas estuvo a cargo de Orlando Hermida Iturralde. El experto en urbanismo compartió la propuesta de corredor verde como un ejemplo de la necesidad de espacios caminables en la ciudad.

Usando fotos satelitales mostró la diferencia entre Guayaquil y ciudades como Buenos Aires. En la capital argentina se ven espacios copados de árboles, mientras en la otra hay zonas donde destaca el cemento de las construcciones y el asfalto de las vías

Hablar de árboles sirvió para que los cerca de diez asistentes a la charla, entre profesionales de la arquitectura y activistas del colectivo ciclista Masa Crítica, cuenten las sensaciones que produce tener aceras y calles con sombra, generada por árboles.

Hermida mencionó estudios que hablan de que las zonas con árboles producen menos temor, menos violencia y menos conductas agresivas entre sus habitantes. Lo dijo para contrarrestar los argumentos que suelen darse en el sentido de que los árboles funcionarían como refugio de ladrones.

Enfatizó en la importancia de que los árboles estén distribuidos a lo largo de la ciudad y no solo concentrados en cerros o áreas protegidas. Tampoco alejados en redondeles a los que transeúntes no pueden llegar porque no hay cruces seguros.

En este espacio habló de la importancia de reducir el uso de vehículos a combustible para bajar los niveles de contaminación en la ciudad. Uno de los problemas, aseguró, es la distribución del uso de suelo, es decir, cómo están segmentados los sectores en los barrios para instalar determinados negocios o actividades.

Eso motiva a que las personas tengan que usar su auto hasta para ir a comprar el pan. Por eso en urbes como Bogotá, Buenos Aires y Sao Paulo se construyen edificios para viviendas -en lugar de expandir la ciudad con urbanizaciones de casas unifamiliares- con servicios cercanos. Así se permite que los habitantes caminen, lo que también trae beneficios a la salud, dijo Hermida.

El experto aprovechó para mencionar un caso de transformación urbana inaugurado en 2005 en Corea del Sur. Durante tres años se trabajó para convertir una autopista en un parque lineal. Resultados: hubo 170 000 menos viajes de auto por día, la temperatura ambiente bajó cinco grados centígrados y las especies de aves subieron de 100 a 800.

Pero la responsabilidad es compartida, señaló Hermida. Cuando se construye una vivienda, se ocupa todo el terreno y no se deja espacios para áreas verdes. Una de las participantes recordó cuando, en su infancia, su casa tenía árboles de los que tomaba frutos. ¿En cuántas propiedades de Guayaquil ocurre ahora lo mismo?

Finalmente, en el curso se habló de ciclismo urbano. El experto resaltó la importancia de construir redes de ciclovías que construyan puntos importantes, como centros comerciales o centros educativos, y no solo fragmentos de ciclorrutas.

Además, aprovechar espacios públicos abandonados, como los bajos de los pasos a desnivel, para construir parqueos para bicicletas, como se ha hecho en ciudades como Tokio. (I)

FUENTE : EL UNIVERSO

Related Articles