Home Política El lunes, el expresidente Rafael Correa y 19 procesados más en el caso Sobornos conocerán el futuro de sus sentencias

El lunes, el expresidente Rafael Correa y 19 procesados más en el caso Sobornos conocerán el futuro de sus sentencias

by editor

Tres días se tomarán los conjueces Lauro de la Cadena (ponente), Milton Ávila y José Layedra para analizar los argumentos escuchados en cerca de 14 horas de audiencia de casación y así tener lista una decisión respecto a los 31 cargos casacionales admitidos a 16 de los 20 sentenciados por cohecho pasivo agravado dentro del caso Sobornos 2102-2016.

Al final de la segunda jornada de audiencia en la Corte Nacional de Justicia (CNJ), aproximadamente 30 minutos le tomó al Tribunal de Casación resolver que el lunes 7 de septiembre próximo, a las 15:00, ellos darán a conocer de forma oral a todos los sujetos procesales la resolución que no solo afectará a los 16 procesados que solicitaron el recurso, sino también a los cuatro procesados a quienes no se les admitió sus cargos casacionales: los exministros María Duarte y Walter Solís y los empresarios Alberto Hidalgo y Rafael Córdova.

La audiencia de ayer arrancó con novedades. No solo el Tribunal escucharía las réplicas de los abogados de los 16 sentenciados solicitantes a lo que el día anterior dijeron para contradecir sus cargos la fiscal general, Diana Salazar, y el procurador del Estado, Íñigo Salvador, sino también participarían, pese a no ser partes procesales en esta etapa, los abogados de Duarte, Solís, Hidalgo y Córdova.

La noche del jueves último, Salazar, luego de contradecir uno por uno los 31 argumentos casacionales expuestos, solicitó a los conjueces que ratifiquen la sentencia del 22 de julio pasado contra todos los sentenciados. En su exposición la fiscal recordó lo dicho por una de las defensas sobre que «No todos tienen que responder por todo». Dijo que compartía ese comentario y agregó «solo los culpables, porque ni el dinero ni el poder se pueden anteponer a la justicia».

Salazar aclaró que el recurso de casación es técnico, formal, limitado y extraordinario y para que los jueces emitan su resolución deben observar que los argumentos de los recurrentes de esta audiencia se hayan centrado en determinar si existe o no un error en derecho en la sentencia. La fiscal indicaba que se pudo advertir que los abogados inducían con sus argumentos a que los jueces vuelvan a valorar la prueba y los hechos, cosa no permitida en casación.

En general, las defensas de los 16 procesados que accedieron a la etapa de casación, como los exmandatarios Rafael Correa y Jorge Glas, insistieron en que se había violado la ley al existir erróneas e indebidas interpretaciones de la norma o contravenciones expresas de la ley. Según ellos, ninguno de los argumentos de Fiscalía y Procuraduría daban de baja a los cargos casacionales expuestos.

La defensa de la exministra Duarte en su momento apuntó que la sentencia no cumple los requisitos, no se establece la relación de hecho ilícito y no tiene una teoría fáctica lo que genera indefensión; mientras que los abogados de Solís insistieron en que su cliente es inocente y que la Fiscalía no ha probado que se ha cometido el delito por el que recibió ocho años de cárcel en calidad de coautor.

Una vez valorado el derecho a ser escuchados, el Tribunal dio paso a que los procesados Alexis Mera, Teodoro Calle y Pedro Verduga hablaran directamente en audiencia. Esa lista se mantuvo como anunciada hasta casi el final del segundo día de audiencia, pero varió cuando la defensa del expresidente Correa solicitó que se escuche a su cliente.

El conjuez de De la Cadena como presidente de la Sala explicaba que a pesar de que no ha sido anunciada en la audiencia la intervención del exmandatario, el Tribunal en respeto a las garantías constitucionales, principalmente el derecho a ser escuchado, daba la palabra por 5 minutos a Correa. Mera habló desde su arresto domiciliario, mientras que Verduga lo hizo mientras se mantenía conectado a máquina para respirar.

Desde Bélgica y vía telemática Rafael Correa aseguraba que jamás he recibido ni ha permitido un soborno, calificaba al proceso judicial en su contra como un «gran montaje», pues, según él quién puede creer que entre el 2012 y el 2016 existió una organización criminal para recibir sobornos y el vicepresidente entre 2012 y 2013 no se enteró de nada.

A decir de Correa en este caso para tratar de inculparlo se han inventado cuadernos en un viaje de Guayaquil a Quito, han sembrado archivos, ha existido fraudes procesales e incluso cambios de acusación, … todo para quebrar la moral de «gente buena e inocente que lo único que hizo fue trabajar por la patria».

«No buscan la verdad, sino perseguir y por destruirme a mí destruyen a gente inocente. (…) Yo sabré defenderme, yo elegí la acción política, sabía los riesgos que existían de cambiar estructuras y sistemas perversos que nos han mantenido en el subdesarrollo 200 años. Pero no se metan con gente inocente…. no se metan con empresarios honestos. (…) En sus manos señores jueces está el cambiar la historia y hacer justicia», concluyó un Rafael Correa que dijo no conocer a Odebrecht ni haberse reunido con esa empresa que, aclaró, no le gustaba por los abusos que cometió al inicio de su Gobierno. 

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