Home Salud Las claves del éxito para contener la segunda ola de contagios por Covid-19 en Italia, país que fue epicentro de la pandemia

Las claves del éxito para contener la segunda ola de contagios por Covid-19 en Italia, país que fue epicentro de la pandemia

by editor

En marzo, Italia fue el epicentro de la pandemia de coronavirus, pero ahora está conteniendo el embate de la segunda ola de la enfermedad mucho mejor que varios de sus vecinos europeos.

Hace unos meses, el caso de Italia sorprendía al mundo por la rapidez con la que el virus se propagaba y se cobraba vidas. Ahora, las cifras que presenta Italia son mucho mejores, e incluso relativamente bajas para el contexto europeo.

La comparación más obvia surge con España, ambos países iban de la mano, y lo que ocurría en Italia, en términos tanto de las alarmantes cifras de contagio y muertes como de las medidas adoptadas por las autoridades para contener la pandemia, se replicaban en España dos semanas después.

En Francia, la tasa de incidencia acumulada es de 185,8, mientras que en Reino Unido es de 69,3. En Alemania es de 25,8.

La tasa de mortalidad por cada millón de habitantes en los últimos 14 días es de 2,6 en Italia, mientras que en España es de 22,9; en Francia, de 8,6; en Reino Unido 3,2 y en Alemania 0,7.

Pese a que estas cifras sugieren que la epidemia se mantiene bajo control en Italia, las autoridades del país se mantienen cautas y evitan los comentarios triunfalistas.

De hecho, el primer ministro, Giuseppe Conte, ha pedido a los italianos en varias ocasiones que se mantengan vigilantes.

En cualquier caso, la pregunta que surge para muchos es: ¿qué está haciendo bien Italia?

Expertos consideran que no hay una sola respuesta, sino una combinación de factores: una reapertura gradual, buena capacidad para hacer tests y rastreo de contactos, medidas estrictas de seguridad y disciplina individual.

Confinamiento estricto y levantamiento progresivo de las restricciones

Italia fue el primer país occidental en ser golpeado por el virus, en un momento en que se sabía muy poco sobre el mismo y sobre su transmisión.

También fue el primer país occidental en adoptar medidas estrictas de confinamiento -primero a nivel regional y luego nacional (el 10 de marzo)-, que incluyeron restricciones a la movilidad y el cierre de los negocios (a excepción de supermercados y farmacias).

«El confinamiento fue muy estricto en Italia», recuerda en diálogo con BBC Mundo el epidemiólogo y profesor de la Universidad de Milán Carlo La Vecchia. «La epidemia se concentró esencialmente en Lombardía (norte). Cuando se decretó la cuarentena nacional, el centro y el sur del país no tenían un alto número de casos».

Italia no fue de los primeros países en levantar las restricciones, y cuando lo hizo, a partir del 4 de mayo, lo hizo gradualmente, y eso, permitió un mayor control de la epidemia en los primeros meses del verano.

En un primer momento sólo se permitió la movilidad a nivel regional, y aunque ahora ya se amplió a todo el territorio nacional, en los trenes, por ejemplo, hay límites de capacidad de ocupación.

Y aquí también entra en juego algo que los expertos consideran como un factor fundamental para explicar la actual situación del país: los italianos se tomaron en serio el cumplimiento de las medidas.

Disciplina y responsabilidad de los ciudadanos

«El confinamiento duró mucho, fue muy severo y también fue muy respetado», le cuenta a BBC Mundo Julián Miglierini, periodista de la BBC en Roma.

Las medidas restrictivas, como el uso de las mascarillas, siguen siendo respetadas de forma mayoritaria.

Para Miglierini la razón es clara: la sociedad italiana no quiere volver a experimentar algo como lo que vivió el país el mes de marzo.

«Italia de eso no se ha logrado recuperar y hay mucho miedo de volver a ese escenario de pesadilla para la sociedad italiana».

El epidemiólogo Andrea Crisanti coincide en que tanto el levantamiento gradual de todas las restricciones como el hecho de que «los italianos se tomaron muy en serio todas las medidas para evitar la propagación del virus» son algunos de los factores que explican la actual situación de Italia.

Pero para Crisanti hay algo más importante aún, y es que «Italia está haciendo algo más que el rastreo de contactos»: es lo que llama «network testing».

Consiste, según explica el epidemiólogo, en que cuando una persona muestra síntomas, se hacen tests a todas las personas en sus redes de interacción -amigos, vecinos, compañeros de trabajo-, sin importar si han estado en contacto o no con esa persona en particular.

«Se trata de no asumir un conocimiento previo de contactos, porque además en muchos casos la gente no recuerda con quién ha tenido contacto, o en qué condiciones ha hablado con alguien», explica Crisanti.

«Así identificamos a un número de gente que está contagiada y que de otra manera se nos escaparía».

«Italia ahora está mejor preparada en el uso de lo que creo que es la estrategia apropiada», considera el epidemiólogo de la Universidad de Padua.

Fuente: BBC Mundo

Related Articles