Home Política El enfrentamiento entre las Fuerzas Armadas e indígenas de Dikapare se habría ocasionado por un “problema laboral con la empresa Ecuaservoil y no por un conflicto”

El enfrentamiento entre las Fuerzas Armadas e indígenas de Dikapare se habría ocasionado por un “problema laboral con la empresa Ecuaservoil y no por un conflicto”

by editor

Oswaldo Jarrín, el ministro de Defensa, manifestó de “perversa” la posición de la comunidad indígena de “distorsionar” los hechos ocurridos desde el pasado 14 de abril, cuando se comenzaron desmanes en los alrededores del bloque 55 Armadillo.

“Este era un conflicto netamente laboral, entre Petroecuador, Ecuaservoil y los indígenas, que se acogen a las leyes laborales. Y lo que hicieron las Fuerzas Armadas es además de la protección a la población, dar seguridad a los bienes del Estado y a los bienes de sectores estratégicos”, indicó Jarrín.

La autoridad participó este 19 de abril en una comisión general de la Comisión de Derechos Colectivos de la Asamblea Nacional, que se instaló para conocer qué sucedió en dicha jornada.

Jarrín informó que desde el 14 de abril, los indígenas protagonizaron una manifestación porque Ecuaservoil, subcontratista de la empresa pública Petroecuador, había informado a los trabajadores, entre ellos miembros de la comunidad waorani, que concluía el proyecto en el campo Armadillo y que no se les cancelarían las utilidades porque en el 2020 no se laboró por la presencia de la pandemia.

En respuesta, un grupo de manifestantes había interceptado una furgoneta con trabajadores de la petrolera. El 15 de abril, las instalaciones del bloque 55 fueron tomadas por 20 personas y se habían apostado en las vías en una “actitud hostil”.

Después, 40 nativos cerraron las vías y lanzaron objetos contundentes. Se llegó a un acuerdo para que se permitiera el ingreso al personal de Petroecuador, pero al contrario, la protesta se extendió y la situación empeoró.

Producto de la confrontación se registraron seis oficiales y cuatro voluntarios con traumatismos en la cabeza e impactos en las extremidades. Un teniente coronel había sido atacado con una lanza en el pecho, pero el chaleco antibalas impidió una herida grave.

Jarrín rechazó estos actos y aseguró que “este no es asunto entre militares y los pobres indígenas, como así los tratan. Es entre la compañía y los trabajadores. El planteamiento no puede ser el uso de la fuerza en contra de los waoranis, esto es una distorsión y manipulación en contra de las Fuerzas Armadas. Lo presentan como si fuera un tema de conflicto entre militares e indígenas, lo cual es perverso. Los militares no salen a generar problemas o afectar a nadie de la población”, indicó.

En su exposición ante la Comisión, añadió que se empleó el uso racional de la fuerza “bajo advertencia, luego de verbalizar, y como último recurso” se empleó “equipo no letal en forma proporcional”. Nenquimo negó la presencia militar y cuestionó que por qué tenían “que militarizar si era solo un tema laboral”.

“Si esto era un tema laboral, no tenía que haber militarización de la comunidad. ¿Cuántos elementos de la fuerza pública acudieron? Eso no respondió el ministro de Defensa. Nosotros estamos reclamando nuestros derechos, pero nos preguntamos si nuestros derechos fueron garantizados y respetados”, indicó.

Expuso que había siete camiones militares y que varios indígenas recibieron impactos de perdigón. El dirigente exclamó el derecho de los trabajadores a reclamar por sus derechos laborales.

El gerente general de Petroecuador, informó en la Comisión que se ha abierto un diálogo con Ecuaservoil para llegar a un acuerdo con doce trabajadores indígenas, para que se les cancele el pago de un bono. “Esa posibilidad está sobre la mesa”, señaló. Luego de varias horas de discusión, el presidente de la mesa legislativa, suspendió esta comisión.

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