Home Internacionales Estados Unidos abandona la base de Bagram, el ‘Guantánamo de Afganistán’

Estados Unidos abandona la base de Bagram, el ‘Guantánamo de Afganistán’

by Kelvin Jarama

Las tropas estadounidenses han completado este viernes el repliegue de tropas y la entrega de la base aérea de Bagram a las Fuerzas Armadas Afganas. Fue un relevo discreto, sin pompa. No hay mayor símbolo de quien se va del país sin haber cumplido las altas expectativas que generó la promesa del expresidente George W. Bush de vencer la ‘guerra al terror’; no hay mayor símbolo que Bagram para hablar de los escándalos de violaciones de DDHH que se cometieron al amparo de dicha guerra.

Quedan pocas semanas para el vigésimo aniversario del atentado de las Torres Gemelas, el 11S, la fecha elegida por el líder norteamericano Joe Biden para completar la retirada de sus soldados de Afganistán. Con la salida de Bagram, situada a 70 km al norte de Kabul, casi se completa la retirada del contingente de 2.500-3.500 efectivos de EEUU que quedaban en el país. El Ministerio de Defensa afgano, que hereda estas instalaciones, prometió en un comunicado “proteger la base y usarla para combatir el terrorismo”.

No será fácil. Las fuerzas talibán, derrocadas hace dos décadas y hoy más fuertes que nunca, no dejan de tomar territorios por toda la geografía alimentándose, en muchos casos, de las deserciones de soldados afganos pobremente entrenados, aunque bien equipados con armas proporcionadas por los mismos EEUU. Frente a ellos, en un movimiento que recuerda al conflicto que sumió Afganistán en el caos durante la década de los 90, comienzan a surgir milicias lideradas por nuevos señores de la guerra.

LOS TALIBÁN VUELVEN A ASPIRAR AL PODER

Algunos asesores de la Inteligencia en Washington calculan que el Gobierno afgano puede perder el control frente a sus rivales en apenas seis meses tras el adiós de EEUU. Tamaña previsión ha hecho saltar las alarmas entre muchos funcionarios y ha traído acalorados debates acerca de cómo se ha podido llegar a este escenario después de años de inversiones millonarias de la comunidad internacional, con la promesa de que la prosperidad traería paz. Los talibán, antaño derrocados, vuelven a aspirar al poder.

Entre quienes más están celebrando el repliegue de Bagram están, de hecho, los talibán. “Aplaudimos la salida de las fuerzas extranjeras de la base aérea de Bagram. La ocupación trajo destrucción y derramamiento de sangre a nuestro pueblo y al país y nos privó de nuestra independencia”, aseguró un portavoz talibán. Los extremistas han tenido cierto éxito capitalizando la indignación de parte de la población civil, víctima de operaciones antiterroristas de las fuerzas gubernamentales en áreas rurales.

En esta indignación, la base abandonada este viernes ocupa un rol central. Antes de Guantánamo estaba Bagram. Poco después de irrumpir en Afganistán para descabezar su Gobierno, alegando que daba cobijo al cerebro de los atentados del 11S, EEUU se estableció en este aeródromo que habían creado las tropas de la URSS durante sus años en suelo afgano, y que por aquel entonces estaba en desuso. Su prisión adjunta alojó a cientos de individuos, que fueron procesados sin garantías y torturados con impunidad.

“La prisión de Bagram fue un crisol de inocentes y culpables de toda la región. Tras el 11S, miles de no afganos fueron detenidos”, recuerda el periodista y articulista Ahmed Rashid. “Muchos de ellos eran totalmente inocentes”. Aunque EEUU entregó a las autoridades afganas este centro en 2014, las críticas por las pobres condiciones de vida y el tratamiento a los prisioneros en el recinto, hoy denominado Parwan, no han cesado. La única diferencia es que hoy no quedan apenas reclusos de la era Bush.

Fuente: El Mundo

Related Articles