Home Ecología Los gases de efecto invernadero ya son los más altos de la historia de la humanidad

Los gases de efecto invernadero ya son los más altos de la historia de la humanidad

by Jaime De La Cruz

Las emisiones de dióxido de carbono procedente de la quema de petróleo, gas y carbón superó las 36 mil millones de toneladas.

Son “un claro recordatorio de que debemos tomar medidas urgentes y serias para convertirnos en una nación más preparada para el cambio climático”, dijo Rick Spinrad, administrador de la NOAA, en un comunicado. El freno a la economía mundial que supuso la pandemia significó que en 2020 se redujeran los niveles de CO2, pero esto no tuvo un efecto a largo plazo, lamentó Pieter Tans, científico principal del Laboratorio de Monitoreo Global de la NOAA.

En 2015 la mayoría de los países firmaron el Acuerdo de París, dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que acordó limitar ese aumento a 1,5 grados centígrados, pero los crecientes niveles de dióxido de carbono son una prueba más de que los países han avanzado poco hacia el objetivo. Ese es el umbral más allá del cual los científicos dicen que la probabilidad de efectos catastróficos del cambio climático aumentarán significativamente.

La tasa de aumento en la concentración de CO2 “simplemente continuó”, aseguró Tans, “y continúa aproximadamente al mismo ritmo que durante la última década”.

Las cantidades de CO2 que se lanzan a la atmósfera varían a lo largo del año, en función de los cambios de estación. El hemisferio norte, con una superficie terrestre y de vegetación mayor que el sur, tiene un mayor efecto en este sentido. De esta forma ese gas aumenta a medida que la vegetación muere y se descompone en otoño e invierno y disminuye en primavera y verano a medida que las plantas en crecimiento absorben el CO2 a través de la fotosíntesis. Por eso el pico se alcanza cada mes de mayo, justo antes de que se acelere el crecimiento de las plantas en el hemisferio norte.

El doctor Tans junto a los colegas de su laboratorio calcularon la concentración máxima de este año en 420,99 partes por millón, según los datos de una estación meteorológica de la NOAA situada en la cima del volcán Mauna Loa en Hawái. Las observaciones las comenzó en ese lugar a fines de la década de 1950 un científico de la Institución Scripps de Oceanografía, Charles David Keeling, y el registro a largo plazo se conoce como la Curva de Keeling.

Según reveló NYT, los científicos de Scripps todavía hacen observaciones en Mauna Loa bajo un programa dirigido por el hijo del doctor Keeling, Ralph Keeling. Utilizando esos datos independientes, que son similares a los de la NOAA, calcularon la concentración en 420,78.

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