Carlos Larrea, profesor de la Universidad Andina y coordinador de la Maestría de Cambio Climático, Sustentabilidad y Desarrollo, señaló que los manglares protegen a las poblaciones de eventos naturales, como tsunamis o el Fenómeno del Niño.
Punto Noticias.- El manglar del Esterillo Oloncito, en Santa Elena, está amenazado. Trabajadores de la empresa Vinazin S.A., vinculado a Lavinia Valbonesi, esposa del presidente Daniel Noboa, talaban algarrobos en este sector.
Los trabajos eran parte de un proyecto urbanístico que se busca realizar allí.
Estos hechos provocaron que -desde el 6 de mayo- la comunidad de Olón proteste. Los comuneros señalaron que este proyecto causará un daño irreversible al manglar. Sin embargo, los ministros Roberto Luque y Sade Fritschi argumentaron que el proyecto no se realizará en un área protegida y que ha sido tramitado legalmente.
Para conocer a detalle qué son los manglares, y sí su destrucción afectaría a las poblaciones, Radio Pichincha conversó con Carlos Larrea, profesor de la Universidad Andina y coordinador de la Maestría de Cambio Climático, Sustentabilidad y Desarrollo.
¿Cuál es la realidad de los manglares en el país?
Hay ecosistemas que están en peligro. Uno de los más afectados es el ecosistema de los manglares. Están conformados por especies de mangles, que tienen la propiedad de echar sus raíces y sobrevivir en el agua salada. Eso crea un ambiente especial, con características propias. En primer lugar, es una barrera grande, frente al Fenómeno de El Niño y a cualquier elevación del nivel del mar, como tsunamis. En segundo lugar, tienen una biodiversidad única y excepcional. En este espacio protegido, se forma un ambiente con raíces de los mangles, lodo, materia orgánica. Muchas especies de mar se reproducen en los manglares. Los peces pequeños van a los manglares y están protegidos de los depredadores. Cuando son grandes, vuelven a alta mar.
Es decir, ¿son lugares biodiversos?
De todos los estudios comparativos, el manglar es uno de los ecosistemas más biodiversos que hay en Ecuador. Hay peces de todos los tamaños, como el atún. Hay moluscos y camarones. La base de nuestro sistema alimentario depende mucho de los animales que se reproducen en el manglar.
Hay conchas y camarones, ¿son especies limpiadoras?
Claro. Por ejemplo, los moluscos y las conchas, en particular, absorben materia orgánica. Además, el caparazón de la concha está formado por carbonato de calcio y contribuyen a reducir el cambio climático.
¿Cómo ha variado la extensión de los manglares en Ecuador?
Según el sistema Mapbiomas de Ecociencia, en 1985 había más de 185.000 hectáreas de manglar. Pero se redujo a 150.000 hectáreas en 2023. Eso significa que hemos perdido, al menos, 35.000 hectáreas de manglar en ese tiempo.
¿Sobre todo en zonas costeras?
Sí. Los manglares están concentrados en ciertas áreas. Probablemente, la más crítica es la cuenca del Río Chone, que es una zona sensible al Fenómeno del Niño, donde más se produce inundaciones. Calceta y Tonsupa son lugares en la cuenca del Chone que se inundan con facilidad. Los otros sitios son el Golfo de Guayaquil y la provincia de El Oro.
¿El manglar ayuda a captar emisiones?
En la medida en que el manglar se expande en la Costa, el crecimiento permite la captura de CO2. Una vez estabilizado el manglar, debe haber al menos 160 toneladas de carbono por hectárea.
En el caso Olón, se quiere enfocar la discusión a si el manglar es área protegida o no, ¿pero el tema va más allá?
Por supuesto. El manglar debe conservarse por principio. Es un sistema amenazado.
También en el caso Olón, las autoridades señalan que no se topará todo el manglar, pero, ¿esto también causaría una afectación?
Claro. Simplemente, se debería establecer una legislación que diga: toda destrucción de manglar estará prohibida en el país, por cualquier motivo y tipo. Hoy tenemos una legislación importante, en Ecuador, que son los derechos de la naturaleza. Eso significa que podemos declarar que el manglar es sujeto de derechos. Y el manglar tiene derecho a sobrevivir.
