Este sábado, decenas de personas en Myanmar perdieron la vida a manos de las fuerzas de seguridad del país. La matanza contra los civiles, incluidos niños, se suscitó cuando los manifestantes desafiaron las advertencias y tomaron las calles. El secretario general de la ONU expresó estar profundamente conmocionado.
Las muertes de este sábado se suman al número registrado desde el inicio de la protesta ya superan las 400. Todo empezó desde que los militares tomaron el control del país del sudeste asiático después de que, en las elecciones generales, el partido Liga Nacional para la Democracia ganó con una gran mayoría.
Los manifestantes decidieron reunirse este sábado en diferentes pueblos y ciudades de todo Myanmar, también conocida como Birmania. La televisión estatal emitió una advertencia de que los manifestantes podían recibir disparos en la cabeza y la espalda. Las fuerzas de seguridad se desplegaron tratando de evitar las movilizaciones, pero hubo resistencia por parte de los civiles.
Fuente: BBC
