La capacidad para innovar se convertirá en una de las aptitudes más apreciadas por los empleadores durante la nueva normalidad que implantó la Pandemia Covid-19 en prácticamente todo el mundo. La actual emergencia sanitaria ha desvirtuado muchos paradigmas que tenían las organizaciones respecto a los perfiles idóneos para contratar.
“Más allá de basarnos en la experiencia y los resultados exitosos en términos de indicadores de gestión, la nueva normalidad ha dado relevancia a criterios como la capacidad de asumir retos ante un ambiente de incertidumbre, la capacidad de trabajar bajo ambientes de constante cambio agregando valor a los procesos para hacerlos más eficientes y efectivos”, señaló Blanca Inés Rodríguez, Consultora Senior de Atracción del Talento para SAP región Norte de América Latina y el Caribe.
Un estudio realizado por Deloitte en el 2019 afirma que “la inteligencia artificial, la robótica y otras innovaciones digitales están remodelando el mercado laboral. Empleadores y trabajadores necesitan ahora las habilidades digitales necesarias para poder aprovechar las nuevas oportunidades a las que se enfrentan”.
La motivación de explorar y aprender cosas nuevas que permitan flexibilizar el perfil profesional del candidato (menos especialista, más integral) y el entendimiento de la innovación como una habilidad/skill y no como la transformación o mejora de un proceso o máquina determinará en buena medida las posibilidades de éxito de los profesionales del futuro.
De acuerdo con el Banco Mundial, equipar a las personas con habilidades digitales se ha convertido repentinamente en una necesidad crítica. Incluso profesiones tales como maestros de escuela primaria, profesores de música, entrenadores personales de fitness, y similares que tal vez nunca hayan necesitado conectarse a distancia como proveedor de servicios, ahora han tenido que conectarse a través de Internet y en línea.
“La oferta de cursos cortos de capacitación para mejorar las habilidades digitales ayudará en este sentido. Los gobiernos también han empezado a subvencionar el acceso a la Internet o a proporcionar computadoras de bajo costo a quienes no tienen acceso a la tecnología” indica la entidad.
Sistemas pedagógicos
Las universidades están haciendo un esfuerzo por conectar la actividad académica con la experiencia en las organizaciones; no obstante, la educación en Latinoamérica debe inclinarse más hacia la exploración, orientarse al aprendizaje en sitio (prácticas, demos, etc) y conectarse con la realidad de las organizaciones en su día a día.
“Los centros de enseñanza superior deben canalizar el enfoque tecnológico de los Centennials hacia procesos de innovación que fortalezcan el desarrollo económico, social y sostenible de las regiones. Toda profesión relacionada con mejorar la calidad de vida de las personas tendrá muchas oportunidades en el futuro (ciencias humanas y tecnología). Aquellas profesiones asociadas con procesos deben replantear sus objetivos y aporte al sector económico”, indicó Rodríguez.
En los sistemas pedagógicos exitosos de los próximos años será determinante identificar en los futuros profesionales habilidades como la resiliencia, inteligencia emocional y pensamiento creativo e innovador.
Por su parte, las organizaciones tienen el reto de brindar a los nuevos empleados una cultura organizacional que les permita desarrollar esas aptitudes dentro de plan de carrera, o de lo contrario, deberán replantear su visión de negocio y de responsabilidad con la sociedad.
