Cristiano Ronaldo celebra sus 40 años manteniéndose en una forma física excepcional y sin señales de querer retirarse en el corto plazo. A pesar de haber logrado casi todo en su carrera, su fortaleza mental sigue siendo su motor principal, lo que lo mantiene altamente motivado para seguir jugando tanto en su actual equipo, Al-Nassr de Arabia Saudita, como con la selección portuguesa.
Aunque su palmarés es impresionante, con cinco Balones de Oro, una Eurocopa, cinco Champions, tres Premier League, dos Ligas españolas y dos Serie A italianas, lo que realmente distingue a Cristiano, según el director ejecutivo de Nova SBE Executive Education, Luis Vilar, no son solo sus habilidades físicas, sino su fortaleza psicológica. Vilar destaca que, para mantener un nivel tan alto de sacrificio, especialmente después de haber alcanzado todos esos logros, se necesita una disciplina y determinación excepcionales, algo que, según él, no se ha visto en ningún otro jugador.
Por su parte, la psicóloga deportiva Ana Bispo Ramires lo define como un deportista de «súper élite», alguien que se motiva intrínsecamente por la superación constante de sus cualidades físicas, mentales y técnico-tácticas, y que también está impulsado por el deseo de superar récords y dejar un legado único en el fútbol. Este tipo de deportistas, explica Bispo, no se comparan con sus rivales, sino consigo mismos, lo que les permite evolucionar de manera sólida en sus objetivos, ya que se enfocan exclusivamente en lo que pueden controlar: su propio comportamiento.
En términos físicos, Vilar resalta dos decisiones clave que han prolongado la carrera de Cristiano. Primero, la decisión de abandonar el ataque por las bandas, una estrategia que requería más potencia, para centrarse en el juego táctico por el centro del campo. Y segundo, su mudanza a una liga de menor intensidad competitiva, como la saudí, que le permite continuar siendo protagonista, marcando goles y luchando por títulos, a la vez que se mantiene en forma reduciendo su masa muscular para conservar velocidad y agilidad. Esta estrategia física va de la mano de un enfoque de entrenamiento basado más en la fuerza muscular que en la hipertrofia.
Además, su disciplina, preparación física, descanso, nutrición y fortaleza psicológica han sido fundamentales para su longevidad en el fútbol. Vilar enfatiza que, aunque varios jugadores han alcanzado un nivel individual similar al de Cristiano, ninguno ha demostrado una fuerza psicológica tan sólida para mantenerse en lo más alto durante tanto tiempo.
En cuanto al retiro, aunque Cristiano Ronaldo cumple 40 años, no parece estar cerca de colgar las botas. Bispo Ramírez explica que la transición hacia el final de la carrera deportiva es uno de los momentos más delicados para cualquier atleta, no solo por la pérdida de ingresos, sino también por el cambio en su identidad y el descenso en la producción de hormonas como la adrenalina y la serotonina, que afectan la percepción del bienestar y felicidad. Sin embargo, en el caso de Cristiano, su capacidad para anticipar y gestionar cada fase de su carrera sugiere que ya tiene planes para esta transición, respaldados por su experiencia y por el conocimiento de los mejores especialistas, como lo demuestran sus inversiones en diferentes áreas de negocio.
