Mayra Salazar será liberada este viernes 14 de marzo y, según anunció su abogado, saldrá inmediatamente del país. La decisión de salir se produce luego de una pena reducida, otorgada por la fiscal Diana Salazar, a cambio de su testimonio adelantado con fines políticos. Esta reducción generó polémica, especialmente en relación al involucramiento de Mayra en el caso Metástasis, que la puso en contacto con figuras del crimen organizado, incluidos narcotraficantes como Leandro Norero, jueces como Fabiola Gallardo, y políticos corruptos como Pablo Muentes del Partido Social Cristiano.
La fiscal Salazar había asegurado que no permitiría la impunidad y que las acusaciones contra Mayra serían tratadas con seriedad. Sin embargo, los críticos afirman que pese a las promesas, el caso parece haber sido manipulado y que se ignoró la grabación de audio entre los abogados de Mayra y el Banco del Pacífico, donde confiesan haber inventado declaraciones. La sensación es que, una vez más, el sistema de justicia del país ha fracasado en exigir responsabilidades a los implicados.
Mayra, quien tenía estrechos vínculos con líderes de organizaciones criminales y jueces, fue acusada de utilizar su posición como periodista para facilitar esquemas ilícitos. Jugó un papel destacado en el caso que derivó en la apertura de investigaciones contra autoridades como Pablo Muentes y Fabiola Gallardo. Ahora, con su inminente salida del país, muchos cuestionan la efectividad de la justicia en Ecuador y temen que los responsables de estas prácticas escapen a la impunidad.
La liberación de Mayra no estará acompañada de publicaciones sobre su hora de liberación por razones de seguridad. Será trasladada directamente al aeropuerto más cercano y su abogado recalcó que no permanecerá en el país ni un solo día. Mientras tanto, Mayra ya planea su vida fuera de Ecuador y, según su abogado, está en negociaciones para vender los derechos de su historia a una cadena de televisión internacional. Esto le permitirá seguir adelante con sus planes personales y financieros, alejándose de las investigaciones que han marcado su carrera.
La situación genera preocupación sobre la justicia en Ecuador, y los expertos se preguntan si el sistema judicial realmente funciona con eficacia o si otorga ventajas a los criminales y sus abogados. El caso de Mayra Salazar es otro ejemplo de cómo puede prevalecer la impunidad, dejando a la población con la sensación de que los responsables de crímenes graves nunca enfrentan las consecuencias de sus actos.
