El embalse de Mazar sostuvo su nivel máximo durante gran parte de 2025, pero en diciembre comenzó a descender debido a la escasez de lluvias en el sur del Ecuador.
La reducción de precipitaciones en la región austral ya se refleja tanto en el caudal de los ríos como en las reservas del Mazar, considerado el principal embalse para la generación eléctrica del país.
A lo largo del año, esta represa, ubicada dentro del complejo hidroeléctrico Paute, se mantuvo en condiciones óptimas gracias a que 2025 resultó más lluvioso que los dos años anteriores, según la Red Hidrometeorológica de ETAPA.
Sin embargo, en el último mes del año la situación cambió. El 1 de diciembre, la cota del embalse alcanzaba los 2.153 metros sobre el nivel del mar, su máximo histórico. Para el 28 de diciembre, el registro bajó a 2.141 metros, lo que representa una disminución de 12 metros en menos de un mes.
El 29 de diciembre, al mediodía, el nivel descendió un metro adicional, situándose en 2.140 metros. Aunque la represa aún se encuentra dentro de parámetros normales, la cota mínima establecida es de 2.098 metros. De acuerdo con Cenace, la hidroeléctrica suele dejar de operar cuando el nivel se ubica entre 2.110 y 2.114 metros, como ocurrió en 2024.
Actualmente, el embalse mantiene entre 26 y 30 metros de margen antes de alcanzar un punto crítico. Tras la sequía de 2024, la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, señaló que el agua acumulada en Mazar garantiza la operación de las centrales del complejo por al menos tres meses, incluso si los afluentes se reducen al mínimo.
El 12 de diciembre, cuando la cota descendió a 2.149 metros, la ministra descartó la posibilidad de apagones.
El Mazar recibe agua de los ríos del Austro, principalmente de los afluentes de Cuenca: Tomebamba, Yanuncay, Tarqui y Machángara. Aunque ya se percibe una reducción en sus reservas, los caudales se mantienen dentro de rangos normales.
Rigoberto Guerrero, técnico de la Red Hidrometeorológica de ETAPA, aclaró que aún no se puede hablar de sequía en la región. Explicó que las lluvias ocasionales han permitido sostener los niveles de los ríos. Solo si las precipitaciones se ausentan por periodos prolongados y las reservas se agotan, se podría declarar un estiaje.
Foto Cortesía
