La defensa del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, rechazó las declaraciones oficiales que lo vinculan con una presunta huelga de hambre y desmanes en la cárcel El Encuentro. Según informó su abogado, durante una breve conexión por Zoom, realizada en el marco de una audiencia que finalmente no se llevó a cabo, Álvarez aseguró que ha permanecido durante los últimos 14 días en el policlínico del centro penitenciario, sin contacto con otros privados de libertad. Además, manifestó que desconocía la carta que habría sido escrita por otro interno para promover la medida y negó haberla ideado, impulsado o participado en ella.
El abogado señaló que su defendido denuncia represalias por hechos con los que asegura no tener relación y afirmó que incluso le habrían retirado su Biblia. Frente a estos señalamientos, la defensa exigió que se preserve la carta que estaría en poder del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI) y que se practique una pericia grafotécnica para determinar si la escritura corresponde o no al alcalde. También solicitó una rectificación y una disculpa pública por las declaraciones que considera falsas y difundidas sin verificar previamente las pruebas. Durante su pronunciamiento, Álvarez habría expresado: «Parece que soy el mayor distractor del Gobierno cuando tiene crisis».
Por su parte, el Gobierno respondió con un mensaje de tono confrontativo, en el que sostuvo que las cárceles no deben convertirse en escenarios políticos y advirtió que no permitirá acciones que pretendan doblegar al Estado. En el pronunciamiento se afirmó que el orden no se negocia y que los privilegios se terminaron. Así, mientras la defensa de Álvarez exige pruebas y rechaza su vinculación con la presunta protesta, el Gobierno mantiene una postura de firmeza frente a cualquier intento de huelga de hambre o alteración del orden dentro del centro penitenciario.
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