La LigaPro ecuatoriana entra en la recta final de la temporada 2026 con seis jornadas pendientes y un panorama marcado por los constantes cambios de entrenadores. De los 16 clubes que compiten en la Serie A, únicamente seis conservan al director técnico con el que comenzaron el año, mientras que los otros diez han realizado modificaciones en sus respectivos cuerpos técnicos.
Los equipos que han mantenido sus procesos son Independiente del Valle, Macará, Universidad Católica, Aucas, Guayaquil City y Mushuc Runa. Sus situaciones deportivas son distintas, pero todos han sostenido a sus entrenadores durante el desarrollo del campeonato, en contraste con otros clubes que recurrieron a nuevos técnicos para mejorar sus resultados o evitar el descenso.
Independiente del Valle, dirigido por el uruguayo Joaquín Papa, se perfila como el principal candidato al título, mientras que Macará, bajo la conducción de su compatriota Guillermo Sanguinetti, ocupa el segundo lugar y protagoniza una de las campañas destacadas del torneo.
Universidad Católica, con Diego Martínez al frente, se ubica en la cuarta posición, mientras que Aucas, dirigido por Norberto Araujo, marcha quinto. Ambos equipos mantienen opciones de pelear por puestos de clasificación a torneos internacionales, con la posibilidad de aspirar a un cupo para la Copa Libertadores y con la Copa Sudamericana como otro objetivo dentro de la temporada.
Por su parte, Guayaquil City continúa con el proceso encabezado por Pool Gavilánez, quien dirige al equipo desde 2017. Aunque sus posibilidades de acceder a la Copa Sudamericana son reducidas, el regreso del club a la máxima categoría del fútbol ecuatoriano representa un aspecto positivo de su campaña.
Mushuc Runa, bajo el mando del ecuatoriano Paúl Vélez, ha tenido una temporada irregular que lo llevó a disputar el hexagonal por la permanencia. Pese a las dificultades deportivas, el equipo se mantiene en carrera para asegurar su continuidad en la Serie A.
En el otro extremo se encuentran los clubes que han recurrido a varios entrenadores durante el campeonato. Orense es uno de los casos más representativos: comenzó el año con el argentino Raúl Antuña, quien permaneció únicamente durante las dos primeras jornadas, tras una derrota como local ante Liga de Quito y un empate frente a Técnico Universitario. Posteriormente, el equipo pasó por las manos del colombiano Hernán Torres y del argentino Agustín Robles, hasta la llegada del también colombiano Juan Pablo Buch, encargado de afrontar el desafío de evitar el descenso.
Libertad también modificó su dirección técnica en varias ocasiones. El equipo inició la temporada con Juan Carlos León, pero después de 12 fechas lo reemplazó por Buch, quien posteriormente dejó el cargo a Jorge Célico. Emelec, en cambio, comenzó con el uruguayo Vicente Sánchez, continuó con el argentino Cristian Nasuti y finalmente contrató a su compatriota Ezequiel Medrán para intentar mejorar el rendimiento del plantel.
Otros clubes también realizaron cambios en sus banquillos. Leones empezó el proyecto con Édison Méndez y después apostó por Matías Córdoba, mientras que Delfín inició bajo la dirección de Juan Zubeldía y posteriormente recurrió a la experiencia de Juan Ramón Silva, conocido como el ‘Pechón’ León, ante los resultados adversos.
Técnico Universitario es otro de los equipos que ha tenido dificultades para encontrar estabilidad. El club comenzó el torneo con el uruguayo Francisco Usúcar, después contrató al colombiano Bernardo Redín y continuó con el argentino Ismael Blanco, antes de volver a confiar en Usúcar para afrontar el tramo decisivo de la temporada, en medio de la lucha por evitar el descenso.
En Liga de Quito, el brasileño Tiago Nunes dejó su puesto, que posteriormente fue ocupado por el argentino Gustavo Álvarez. Deportivo Cuenca también cambió de entrenador: comenzó con Jorge Célico, pasó por un breve interinato de Daniel Neculmán y finalmente entregó la conducción del equipo al argentino Andrés Yllana.
Manta, considerado uno de los principales candidatos a perder la categoría, inició la temporada con el ecuatoriano Javier Carvajal. Sin embargo, el descenso en su rendimiento llevó a la dirigencia a contratar al paraguayo Raúl Duarte, con la misión de conseguir la permanencia en la Serie A.
Barcelona SC tampoco escapó a esta tendencia. La falta de resultados provocó la salida del venezolano César Farías y la llegada del argentino Pablo Trobbiani, quien asumió la responsabilidad de dirigir al equipo en la parte final del campeonato.
Con seis fechas por disputarse, la continuidad de los entrenadores se convierte en uno de los aspectos que distinguen a los clubes de la LigaPro 2026. Mientras algunos equipos han sostenido sus proyectos durante toda la temporada, otros han buscado soluciones mediante cambios en sus cuerpos técnicos, en una etapa decisiva tanto para la pelea por el título como para la clasificación a torneos internacionales y la permanencia en la máxima categoría.
