El Gobierno tiene atrasos millonarios con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), en los siete meses que van del año, con gobiernos seccionales y, en menor medida, con proveedores. El Estado ha comprometido gastos por USD 13.584,4 millones entre enero y julio de 2023; sin embargo, sólo han pagado USD 12.092 millones de esas obligaciones. Lo que significa que el Presupuesto General del Estado arrastra USD 1.492 millones en atrasos hasta julio de 2023.
A menos de un mes de las elecciones presidenciales anticipadas, el Ministerio de Finanzas no ha podido reducir los atrasos que, de hecho, vienen subiendo desde mayo de 2023.
Según Fausto Ortiz, el exministro de Finanzas, el presupuesto de 2023 podría cerrar con atrasos por unos USD 2.500 millones hasta Diciembre. Eso, tomando en cuenta que los ingresos petroleros y por impuestos están por debajo de lo que el Gobierno esperaba.
El siguiente Gobierno heredará los atrasos que acumule la gestión de Lasso, puesto que el Presidente entrante tendrá que manejar un presupuesto prorrogado, es decir, el mismo de 2023. Y, una vez posesionado, el nuevo Mandatario tendrá 90 días para presentar a la Asamblea un presupuesto.
