Los servicios de streaming, el transporte contratado mediante aplicaciones, las consolas de videojuegos y el internet residencial ahora forman parte de los bienes y servicios considerados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) para calcular la inflación en Ecuador.
La actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC) busca reflejar los cambios en los hábitos de consumo de los hogares durante la última década. La nueva estructura pasó de 506 a 532 bienes y servicios y utiliza como período base julio de 2025 a junio de 2026, en reemplazo de la base de 2014.
La inclusión de estos bienes y servicios no significa que sean considerados de primera necesidad. Jeaneth Torres, docente de Business School de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), explica que el objetivo del IPC es representar los gastos que realizan los hogares y medir la evolución de sus precios.
Según la especialista, consumos que hace 10 o 15 años tenían poca presencia en los presupuestos familiares ahora son más frecuentes y tienen un peso suficiente para ser incluidos en la medición.
Fernando Larrea Estrada, presidente del Colegio de Economistas de Pichincha, coincide en que los patrones de gasto han cambiado con el avance de la tecnología y las nuevas formas de consumo.
Entre las principales novedades están las suscripciones a servicios de streaming, el internet residencial, los viajes contratados mediante aplicaciones y las consolas de videojuegos. También se incorporaron algunos productos alimenticios, como arándanos, kiwi, cereales para desayuno, panela y chochos.
Al mismo tiempo, algunos productos que tenían presencia en la estructura anterior fueron retirados o modificados debido a su menor relevancia dentro del consumo actual.
La presencia de un producto en el IPC no significa que todos los hogares ecuatorianos lo compren. Lo importante es que tenga una participación suficiente dentro del gasto general de las familias.
Por ejemplo, aunque una consola de videojuegos no sea un producto indispensable, su precio puede ser considerado en el IPC si ese tipo de gasto tiene suficiente representación dentro del consumo de los hogares.
Para establecer la nueva estructura, el INEC utilizó como uno de sus principales insumos la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares Urbanos y Rurales (Enighur) 2024-2025.
La actualización también amplió la cantidad de precios que se recopilan para elaborar el indicador. El INEC analizará aproximadamente 27.200 precios mensuales en nueve ciudades del país, frente a los cerca de 25.000 que se registraban con la estructura anterior.
Además, se modificaron las ponderaciones de los productos y servicios, es decir, el peso que cada uno tiene dentro del cálculo de la inflación.
Con estos cambios, el IPC busca adaptarse a los nuevos patrones de consumo de los hogares ecuatorianos y ofrecer una medición más actualizada de la evolución del costo de vida.
