En el corazón de la epidemia de coronavirus en China, en la ciudad de Wuhan, se están desplegando todo tipo de tecnologías para luchar contra la enfermedad. Por distintos lugares pueden verse robots desinfectantes, cascos inteligentes, drones equipados con cámaras térmicas y hasta un avanzado software de reconocimiento facial.

El sector sanitario también se está beneficiando de la tecnología para identificar los síntomas del coronavirus, encontrar nuevos tratamientos y controlar la propagación de la enfermedad, que hasta ahora ha infectado a más de 90.000 personas en todo el mundo. Así mismo, MicroMultiCopter, también en Shenzhen, está desplegando drones para transportar muestras médicas y realizar imágenes térmicas.

Por otro lado, empresas como Alibaba, el gigante chino del comercio electrónico de Jack Ma, afirma que su nuevo sistema de diagnóstico basado en inteligencia artificial puede identificar una infección por coronavirus con una precisión del 96%. También, anunció que su organización benéfica, la Fundación Jack Ma, donará US$2,15 millones para el desarrollo de una vacuna.
los teléfonos móviles también se han convertido en una herramienta clave para rastrear la propagación del coronavirus. Una aplicación llamada Alipay Health Code asigna a las personas el color verde, amarillo o rojo, según tengan permitido entrar en espacios públicos o para ponerlas en cuarentena en su hogar.

Sin embargo, estas nuevas herramientas de vigilancia pueden considerarse eficientes y tal vez necesarias durante una crisis de salud pero han generado preocupaciones sobre la privacidad porque muchas de estas aplicaciones de salud requieren que los usuarios se registren con su nombre, número de identificación nacional y número de teléfono.
Pero, a medida que las aplicaciones se vuelven más populares, existe el temor adicional de que pueda exacerbar la paranoia y conducir a la discriminación contra los pacientes con coronavirus.
foto cortesía de la BBC
