Home InternacionalesHaití: “entre la anarquía política y el caos social”

Haití: “entre la anarquía política y el caos social”

by Monica10

Un país donde las bandas criminales tienen más poder que la policía y donde el vacío de poder, con la muerte del presidente, se termina de apropiar de lo poco que quedaba del Estado más antiguo de América Latina.

El asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, se ha dado en “un contexto político marcado por la anarquía y una sociedad sumida en el caos”, como lo define el analista político haitiano Joseph Harold Pierre. Un país donde las bandas criminales tienen más poder que la policía y donde el vacío de poder, con la muerte del presidente, se termina de apropiar de lo poco que quedaba del Estado más antiguo de América Latina.

El presidente fue asesinado a tiros en la madrugada del miércoles en su residencia en Puerto Príncipe por un grupo de sicarios extranjeros sin que de momento se conozca el o los autores intelectuales del crimen. Lo que sí se sabe es que el presidente contaba con una larga lista de enemigos, dentro y fuera de la política, debido a su comportamiento conflictivo. A esto se suma que la política haitiana se rige por códigos corruptos y criminales y que es el único mercado que funciona en la actualidad, por lo que los interese detrás del sistema político suelen ser mayores que en otros países de la región.

De momento, “Haití vive una calma aparente. La sociedad se encuentra en shock” explica Harold Pierre. La gente evita salir de sus casas y el primer ministro, Claude Joseph, que en los papeles no lo es, ha declarado el estado de sitio.

Desde el punto de vista político, según la constitución haitiana, cuando se da un vacío de este tipo por el fallecimiento o incapacidad del presidente, es el primer ministro quien tiene que asumir el cargo. Sin embargo, para ello el primer ministro tendría que ser ratificado por el parlamento, pero el país carece de uno. Esto, debido a que en enero del año pasado se terminó la legislatura sin que hubiera elecciones para renovar la Cámara de Diputados y el Senado debido a la crisis generalizada.

Además, el primer ministro, al no haber sido nunca ratificado por un parlamento, lo es de facto. Y para terminar de complicar la situación, “el primer ministro de facto, que en condiciones normales debería asumir la presidencia, fue revocado por el propio presidente el lunes pasado” y el recientemente nombrado primer ministro recién está conformando su gobierno y no ha asumido. Por lo tanto, para el analista político haitiano el país se encuentra ante la particular situación de tener dos primeros ministros, uno saliente y otro entrante y sin que ninguno de los dos cuente con las condiciones legales para asumir la presidencia.

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