Un terremoto de magnitud 5,9 sacudió el este de Japón alrededor de las 02:00 del domingo 23 de agosto de 2026. El epicentro se ubicó al sur de la prefectura de Ibaraki, a una profundidad de 68 kilómetros.
El movimiento dejó 12 personas con heridas leves en Saitama y Kawasaki, y se sintió con intensidad en los 23 distritos de Tokio, además de Ibaraki y Chiba.
La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) descartó riesgo de tsunami, pero pidió a la población mantenerse alerta ante la posibilidad de nuevos movimientos de intensidad similar durante la próxima semana, especialmente en los próximos días.
El sismo también provocó retrasos y suspensiones temporales en varias líneas ferroviarias de Tokio, mientras los equipos técnicos inspeccionaban las vías.
Las autoridades japonesas informaron además que no se detectaron anomalías en la central nuclear Tokai No. 2, ubicada en Ibaraki.
