El papa Francisco agradeció el pasado miércoles a 70 miembros del personal médico del Hospital Gemelli, en Roma, donde estuvo 38 días hospitalizado el mes pasado. Además, le envió un fuerte y motivador mensaje a las mujeres.
El pasado miércoles 16 de abril, el papa Francisco que continúa con un riguroso proceso para recuperarse de sus problemas respiratorios, recibió en el Vaticano a 70 miembros del personal médico del Hospital Gemelli de Roma, donde estuvo 38 días hospitalizado el mes pasado, y les agradeció su labor.
Este suceso marcó la primera audiencia pública del papa Francisco con un grupo desde su salida del hospital, el pasado 23 de marzo, lo que una mejoría en su salud, en medio de la incertidumbre sobre su eventual presencia en los ritos de la Semana Santa, después de delegar en varios cardinales para las celebraciones vaticanas.

“Gracias por vuestro servicio en el hospital, muy bueno, seguid así”, enfatizó el papa, según informó la sala de prensa de la Santa Sede en un comunicado.
Además de este hecho, el pontífice que departió con el grupo durante unos 20 minutos poco antes de las 11.00 horas locales (10.00 GMT), también se dirigió a la rectora de la Universidad Católica, Elena Beccalli, que estaba presente en el encuentro.
“Gracias a usted, tan fuerte. ¡Cuando mandan las mujeres, las cosas van bien!”, le hizo saber Francisco. Además, agregó: “Rezo por ustedes. Por favor, háganlo por mí”, según las imágenes difundidas por el Vaticano.
El presidente del Consejo de Administración de la Fundación Gemelli, Daniele Franco, antes de las palabras del pontífice, durante un discurso, expuso: “Estaríamos muy contentos si usted regresara al Gemelli, pero no como paciente, sino para visitar a nuestros enfermos, especialmente a aquellos que están en peores condiciones”. También manifestó: “Nuestros médicos y enfermeros hacen muchísimo en el cuidado y en la relación humana, pero estoy seguro de que una palabra de consuelo suya sería de gran ayuda para ellos y sus familias”.

Después de estas palabras, Francisco saludó a cada uno de los presentes y les dio las gracias de manera individual.
La última aparición del papa tuvo lugar el pasado Domingo de Ramos, cuando se presentó de forma sorpresiva en la Plaza de San Pedro y donde, en silla de ruedas y sin necesidad de oxígeno, saludó a los fieles mientras daba inicio la Semana Santa.
Por el momento, su presencia en los ritos de la Semana Santa seguirá siendo una incógnita, por esta razón, ha delegado en varios cardenales para que oficien las misas del Jueves y Viernes Santo, además del Vía Crucis en el Coliseo, la Vigilia de Sábado Santo y la misa de Pascua, el domingo de Resurrección.
Finalmente, se espera que el papa Francisco siga mejorando en su estado de salud, que la movilidad y la respiración ya no sean una limitante para él, y que vuelva de forma energética al frente de toda la gente que ha depositado su fe y deseado bienestar para su recuperación.
