La inseguridad en las rutas que conectan a la Sierra con la Costa del Ecuador mantiene en vilo al gremio de transporte pesado, especialmente a los camioneros de la provincia del Carchi. Según denuncias de la Asociación de Transporte Pesado del Carchi (ATPC), sus afiliados sufren, en promedio, un asalto diario, lo que ha generado protestas y bloqueos como medida de presión para exigir acciones concretas del Gobierno Nacional. El tramo más temido por los transportistas es la vía de Circunvalación de Quevedo, en la provincia de Los Ríos, también conocida como el “bypass”.
Allí, numerosos vídeos muestran la forma en que los conductores deben organizarse para impedir los asaltos, como el ocurrido la semana pasada, cuando varios camioneros lograron frustrar un robo cerrando el paso a los delincuentes. Marco Méndez, presidente de la ATPC, afirma que desde hace tres años la situación se ha deteriorado gravemente.
Los delincuentes actúan en grupos, se movilizan en motos o automóviles y utilizan armas de fuego para intimidar a los choferes. En muchos casos, les bloquean el paso y los obligan a detenerse. Las consecuencias han sido trágicas: en los últimos dos años, dos transportistas del Carchi y uno de Imbabura han sido asesinados.
Además del robo de la mercadería, los criminales secuestran a los conductores y exigen rescates que oscilan entre $5.000 y $15.000. En otros casos, se llevan los camiones para desmantelarlos o venderlos ilegalmente. Actualmente, cinco vehículos permanecen desaparecidos.
Según Méndez, este fenómeno está afectando no solo a los transportistas, sino también a productores y comerciantes de la región. Como respuesta, las autoridades han sugerido la formación de caravanas para mejorar la seguridad. Sin embargo, esta propuesta ha sido difícil de aplicar debido a la diversidad de horarios entre las empresas transportistas.
Por su parte, la entrega de 124 camionetas por parte del Gobierno del presidente Daniel Noboa a la Policía Nacional ha generado esperanza, aunque los camioneros exigen resultados inmediatos y permanencia en los controles. En señal de protesta, este lunes 19 de mayo, más de 100 camioneros bloquearon la carretera E-35, en el tramo que va desde el cantón Bolívar hasta Julio Andrade.
A través de carteles y cláxones, exigieron presencia efectiva de las autoridades competentes en materia de seguridad y tránsito. El objetivo de los manifestantes era llegar hasta el Gobierno Parroquial de Julio Andrade para realizar un plantón pacífico.
A pesar del retorno de la Policía Nacional al control de las vías, los robos no cesan. Solo la semana pasada, dos camiones que transportaban azúcar y maíz fueron asaltados a plena luz del día. Los hechos ocurrieron en el anillo vial de Quevedo y en el sector de Buena Fe. Los transportistas, cansados de la violencia y del abandono, ahora reclaman que también se involucre a las Fuerzas Armadas para recuperar la tranquilidad en las rutas del país.
