La Refinería Esmeraldas ya enfrentaba serias deficiencias operativas debido a la falta de mantenimiento y deterioro estructural. En el último año, su nivel de operación apenas superó el 40% de su capacidad instalada.
El pasado 26 de mayo de 2025, un incendio de gran magnitud comprometió seriamente la infraestructura crítica de esta planta industrial, la más importante del país, con una capacidad instalada de procesamiento de 110.000 barriles diarios.
Ese día, la ministra de Energía, Inés Manzano, confirmó que el siniestro se originó en un tanque que contenía fuel oil. Aunque Petroecuador, empresa estatal a cargo de la refinería, aún no ha emitido un informe técnico definitivo, Radio Pichincha accedió a declaraciones de altos funcionarios de la planta, quienes brindaron detalles sobre las afectaciones.
El evento provocó daños significativos en la Subestación de Utilidades, bombas de transferencia de combustible, tanques de almacenamiento y el sistema eléctrico, elementos esenciales para la operatividad de la instalación.
A través del memorando Nro. PETRO-OPE-REE-2025-0256-M, emitido el 28 de mayo, la Superintendencia de Refinería Esmeraldas advirtió que se han identificado afectaciones operativas críticas, lo que imposibilita el reinicio de la planta en el corto plazo. Entre las fallas detectadas se incluyen:
Tanques de fuel oil inutilizados: La pérdida total de estos reservorios, destinados al consumo interno y servicios auxiliares, compromete el suministro de combustible para calderas y hornos, esenciales para la generación térmica requerida por las unidades de procesamiento.
Sistema eléctrico comprometido: Se detectaron fallas de gran magnitud en una subestación eléctrica, lo cual afecta el funcionamiento de sistemas auxiliares y críticos.
La recuperación de la planta dependerá de la celeridad con la que se ejecuten contrataciones emergentes de bienes y servicios técnicos especializados. Según el mismo documento, se prevé la reposición de infraestructura estratégica, como tanques, tableros de control y líneas de distribución eléctrica, así como la implementación de sistemas de alimentación eléctrica alternativos. No obstante, la ejecución efectiva de estas tareas está supeditada a factores logísticos y tiempos de contratación.
Estimaciones de recuperación y pérdidas
Técnicos de la refinería estiman que la recuperación integral de la operatividad podría tardar entre tres y seis meses, lo que afectaría directamente la producción de gasolinas, diésel, gas licuado de petróleo (GLP) y fuel oil. Además, se calcula una pérdida de producción de entre 3,8 y 10,8 millones de barriles, dependiendo del avance de las obras de reparación.
Ante esta contingencia, Petroecuador ha activado planes de emergencia para garantizar el suministro nacional de combustibles, aunque no se descarta un incremento en las importaciones.
Se espera un comunicado oficial con mayores detalles sobre las causas y consecuencias del incendio.
Planta fuera de operación
De acuerdo con un informe de la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH), con corte a las 06:00 del 28 de mayo de 2025, la Refinería Esmeraldas permanece fuera de operación. Todas sus unidades están inactivas, incluyendo la Unidad de Fraccionamiento Catalítico Fluidizado (FCC), considerada el corazón del complejo por ser la encargada de producir derivados como gasolinas, diésel y GLP.
El informe detalla lo siguiente:
- Fuera de operación por el incendio: Unidades Crudo 1, Vacío 1, FCC, Merox 100 (Jet Fuel), Merox 299 (Gasolina) y Merox 300 N (GLP).
- Fuera de operación por el sismo del 25 de mayo: Unidades Crudo 2, Vacío 2, Viscorreductora 1 y 2, HDT y CCR.
- Fuera de servicio por diversas causas: Unidades HDS, Isomerizadora, Merox 300 V (GLP) y Plantas de Azufre (Tipo V y N), por fallos de diseño, falta de mantenimiento o ausencia de carga operativa.
Estado de la unidad Parsons
La unidad Parsons, componente esencial del proceso de destilación, opera actualmente a baja carga con el fin de preservar la vida útil del Horno PH-1A. El horno principal se encuentra inactivo desde marzo de 2018 por fallas estructurales relacionadas con el diseño, específicamente roturas en los tubos causadas por coquizamiento.
Esta unidad es clave, ya que permite el fraccionamiento del crudo caliente en productos como gasolina de bajo octanaje, diésel 2, gas y residuos pesados.
Futuro de la refinería Esmeraldas
En los últimos años se han planteado diversas alternativas para la rehabilitación de la refinería, desde esquemas de concesión hasta planes de mantenimiento programado.
El exministro de Energía, Fernando Santos Alvite, lamentó el estado actual de la planta. “La refinería está por cumplir 50 años, pero se está cayendo a pedazos”, expresó. Añadió que desde septiembre de 2024 se ha intentado su reparación, pero hasta el día del incendio solo operaba al 40%. Advirtió que con la llegada del estiaje será necesario importar grandes volúmenes de diésel para alimentar barcazas y centrales térmicas que deben funcionar a plena capacidad.
Santos Alvite también criticó que, en el discurso presidencial del 24 de mayo de 2025, el presidente Daniel Noboa no mencionó la situación del sector petrolero. “La única solución viable es atraer inversión privada para modernizar la refinería. El Estado no cuenta ni con los recursos técnicos ni financieros”, concluyó.
