El Gobierno nacional ha anunciado la incorporación de una nueva planta termoeléctrica de gas natural, arrendada a la empresa Gasvesubio Export S.A., la cual aportará 14 megavatios al sistema energético durante el estiaje de 2025, previsto para septiembre, según el Operador Nacional de Electricidad (Cenace). No obstante, expertos advierten que la limitada disponibilidad de gas natural en el país podría afectar su funcionamiento y comprometer aún más el desempeño de otras centrales.
El viceministro de Electricidad, Fabián Calero, detalló que esta planta forma parte del paquete de proyectos que busca sumar 939 megavatios adicionales para mitigar el riesgo de apagones este año. Entre esas obras también están las centrales de las empresas Progen y Austral, que han registrado retrasos.
La contratación se dio bajo un proceso de emergencia, en el cual la empresa pública ElecAustro invitó de forma directa a Gasvesubio a participar, siendo esta la única oferente. El contrato, firmado el 20 de febrero de 2025, establece una inversión de USD 9,62 millones y una duración de 15 meses (450 días). El anticipo entregado fue de USD 300.231,36.
Pese a la urgencia y las expectativas, el proyecto ha despertado inquietudes. La más importante, según el ingeniero eléctrico Carlos Sigcha, es la fuente de abastecimiento del gas que se requiere. El contrato establece que Petroecuador debe garantizar el suministro, aunque la producción nacional de gas natural sigue siendo escasa.
El único yacimiento operativo, el Campo Amistad, produjo en promedio 17,8 millones de pies cúbicos de gas natural entre enero y abril de 2025. De esa cantidad, 16 millones son asignados a la central Termogas Machala, la planta termoeléctrica más grande del país, ubicada en El Oro, que ya funciona por debajo de su capacidad. El resto es utilizado por ciertas industrias del sur.
Según cálculos de Sigcha, para producir los 14 megavatios prometidos, Gasvesubio necesitaría aproximadamente 4 millones de pies cúbicos diarios. Si ese volumen se desvía del Campo Amistad, la generación de Termogas —ya reducida— caería aún más.
“En esencia no aumentaría la generación eléctrica del país, se estaría traspasando una parte de la generación de Termogas Machala a una empresa privada”, afirmó Sigcha.
La ministra de Energía, Inés Manzano, ha señalado que la empresa francesa TotalEnergies tiene interés en desarrollar el Campo Amistad. La propuesta se presentaría en menos de seis meses, según declaró el pasado 13 de mayo de 2025. Además, el Ministerio de Energía declaró como prioridad nacional el incremento de producción de gas en ese bloque y solicitó a Petroecuador y Celec tomar medidas urgentes, incluida la posibilidad de importar gas.
Por su parte, el ingeniero Gabriel Secaira cuestiona que, aunque en la oferta Gasvesubio asegura tener ya instalada una planta con turbina Titán, el contrato le concede 45 días para movilización y puesta en marcha. También subraya la falta de transparencia en el precio al que Petroecuador venderá el gas natural a esta empresa privada.
Actualmente, Termogas Machala paga USD 3,6 por millón de BTU con subsidio. Secaira considera que Gasvesubio debería pagar el precio del mercado, y advierte que, si Termogas se queda sin gas, algunas de sus turbinas deberán operar con diésel, lo que triplica el costo de generación.
De hecho, entre enero y abril de este año, la producción del Campo Amistad cayó un 10 % en comparación con el mismo periodo de 2024. La planta de Bajo Alto, que abastecía a industrias cerámicas, ahora suministra gas de forma intermitente, según la Cámara de Industrias de Cuenca (Cipem).
Termogas Machala, que posee una potencia instalada de 210 megavatios, sólo está generando entre 56 y 59 megavatios, dependiendo del mes. La central opera con una combinación de turbinas a gas y a diésel, lo que impacta en los costos de producción. Según la Agencia de Regulación y Control de Electricidad, el costo promedio de generación allí es de USD 0,09 por kilovatio hora, aunque el valor baja a entre USD 0,04 y 0,05 si se usa únicamente gas natural.
Con la demanda energética al alza y una infraestructura gasífera limitada, el arranque de la planta de Gasvesubio está envuelto en interrogantes. Expertos coinciden en que, sin un incremento real de la oferta de gas, el país solo estaría redistribuyendo recursos energéticos en vez de aumentar su capacidad de generación.
