Roberto Luque, Antonio Goncalves, Fabián Calero, Byron Orozco y Manuel Barberán Cedeño son los cinco funcionarios que encabezaron los procesos de contratación de tres polémicos contratos eléctricos firmados por la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), que hoy enfrentan retrasos y problemas técnicos.
Los cuestionamientos surgen a pocos meses de un nuevo período de estiaje, Con una nueva incertidumbre por posibles apagones, tal como ocurrió entre mediados de septiembre y diciembre de 2025, La incertidumbre vuelve, ya que Celec finalizó de forma unilateral dos contratos con la empresa estadounidense Progen, por incumplimientos en los plazos y condiciones. Estos acuerdos buscaban aportar 150 megavatios al sistema eléctrico nacional.
A su vez, un contrato con la compañía Austral Technical Management SAS enfrenta una dificultad técnica: 30 de los 48 generadores instalados no son compatibles con el sistema eléctrico ecuatoriano.
Todo se originó tras la declaratoria de emergencia del sector eléctrico en abril de 2024, dispuesta por el entonces ministro encargado de Energía, Roberto Luque. En agosto, la medida fue renovada por Antonio Goncalves. Durante ese período de excepción, se firmaron nueve contratos, aunque los cuestionamientos se enfocan en tres de ellos.
Según el reglamento, la responsabilidad de suscribir estos convenios recayó en los gerentes de las unidades de negocio de Celec, no en su gerente general de entonces, Fabián Calero (actual viceministro de Electricidad desde octubre de 2025). No obstante, expertos en el área sostienen que Calero sigue teniendo responsabilidad administrativa por su cargo en el momento de las contrataciones.
Los firmantes directos fueron Byron Orozco, gerente de Termopichincha, quien rubricó dos contratos con Progen: uno por una planta térmica de 50 MW en Quevedo (USD 49,7 millones) y otro por una planta de 100 MW en El Salitral (USD 99,4 millones). Ambos proyectos fueron cancelados por reiterados incumplimientos.
Por su parte, Manuel Barberán Cedeño, gerente de Electroguayas, firmó el contrato con Austral para una planta generadora de entre 91 y 150 MW en Esmeraldas por USD 89,9 millones. Este debía entrar en funcionamiento en enero de 2025, pero también presenta retrasos.
