Un miembro de la Policía Nacional, identificado como Javier Oswaldo Bonilla Colcha, perdió la vida la mañana de este viernes en un violento asalto ocurrido en el sector Guasmo Central, al sur de Guayaquil. El hecho tuvo lugar mientras el cabo segundo se movilizaba en su moto hacia su lugar de trabajo, vestido de civil.
Según versiones recogidas en el lugar, varios delincuentes armados lo interceptaron con la intención de robarle el vehículo. Al oponer resistencia, el agente recibió varios disparos que le causaron la muerte en el sitio. Su cuerpo quedó tendido en la vía pública, generando alarma entre los vecinos.
Las unidades policiales llegaron minutos después, cercaron la escena y dieron inicio al levantamiento de evidencias. Peritos de Criminalística recogieron los restos balísticos y realizaron entrevistas a testigos, mientras los agentes de inteligencia iniciaron operativos en la zona para dar con los responsables.
Javier Bonilla tenía 29 años y formaba parte del personal asignado al Hospital de la Policía. A la hora del crimen no se encontraba en servicio. La noticia generó indignación entre sus compañeros y ciudadanos, quienes exigen una respuesta inmediata del Estado frente a la ola de violencia.
El Ministerio del Interior informa que se ofrecerá una recompensa a quienes aporten información confiable que permita identificar a los autores del crimen. Las autoridades garantizan protección para los denunciantes y refuerzan la presencia policial en puntos críticos de la ciudad.
Este asesinato se suma a la creciente inseguridad que afecta a la Zona 8 —conformada por Guayaquil, Durán y Samborondón—, donde las cifras de muertes violentas superan las 1.700 en lo que va del año. Las bandas criminales, cada vez más organizadas, continúan utilizando el sicariato como mecanismo de intimidación y control.
El Gobierno Nacional asegura que fortalecerá su estrategia de seguridad, aunque las familias afectadas y la población guayaquileña siguen exigiendo acciones urgentes y efectivas. Mientras tanto, el nombre de Javier Bonilla se suma a la larga lista de uniformados caídos en cumplimiento de su deber.
