El Gobierno ecuatoriano implementó desde el 2 de junio de 2025 un incremento en las tarifas eléctricas para los sectores de medio y alto voltaje, que incluyen a grandes consumidores como cementeras, mineras y zonas industriales. La medida busca eliminar subsidios a estos grupos y que asuman el costo real de la energía.
Las nuevas tarifas representan un aumento de hasta el 29 % para usuarios de alto voltaje (AV1), pasando de 0,0791 a 0,1022 dólares por kilovatio hora. Para los usuarios de medio voltaje (MV), el incremento es del 25 %, subiendo de 0,0927 a 0,1164 dólares por kilovatio hora.
Según estimaciones oficiales, esta decisión permitirá al Estado recaudar aproximadamente 256 millones de dólares al año, de los cuales 78 millones provendrían de usuarios AV1 y 178 millones de usuarios MV.
El ajuste no afecta a los consumidores residenciales ni a sectores vulnerables como el agrícola, social o deportivo, cuyas tarifas se mantendrán sin variaciones. El Ejecutivo argumenta que el cambio es necesario para sanear las finanzas del sistema eléctrico y fortalecer su sostenibilidad, especialmente tras la crisis energética que atravesó el país en 2024.
