Las intensas precipitaciones ocurridas en las últimas horas han generado una situación de emergencia en la conexión vial entre la Sierra y la Amazonía ecuatoriana. Este miércoles 2 de julio de 2025, la carretera Baeza–Papallacta permanece cerrada debido a varios deslizamientos de tierra que impiden el paso de vehículos. Más de 100 automóviles quedaron atrapados cerca del desvío hacia las aguas termales de Papallacta, mientras que comunidades como El Reventador y Lumbaqui están incomunicadas. En El Tambo, un deslave de gran magnitud dañó viviendas, y en el cantón Quijos, en la provincia del Napo, otro deslizamiento afectó al menos tres casas y dejó a dos personas desaparecidas. Las labores de búsqueda siguen en curso.
En la provincia de Zamora Chinchipe, el río homónimo se desbordó la madrugada del martes 1 de julio, provocando inundaciones en zonas como Chamico y Nambija Bajo. Las vías secundarias están intransitables y cientos de personas se encuentran aisladas. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos informó que 60 familias, alrededor de 180 personas, fueron evacuadas y alojadas temporalmente con familiares o en albergues municipales.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) mantiene la alerta por lluvias fuertes en la región amazónica. Al menos 18 ríos presentan niveles crecientes, incluyendo el Chambo, Pastaza, Indillama y Shiripuno. Tres ríos ya se han desbordado, según la Secretaría de Gestión de Riesgos. La situación también afecta a las provincias de Orellana, Morona Santiago, Azuay, Chimborazo y Tungurahua. Por ejemplo, en Gualaceo, el desbordamiento del río San Francisco obligó al Gobierno Autónomo Descentralizado local a realizar patrullajes preventivos.
