El municipio de Guayaquil inaugurará este miércoles 9 de julio, la primera intersección divergente tipo “diamante” en la avenida Isidro Ayora, incorporada en el marco de la ampliación vial frente a las avenidas Las Américas y Agustín Freire.
Con más de 100.000 autos circulando a diario por este punto, la nueva infraestructura busca aliviar el tráfico, eliminando semáforos en los elevados y optimizando el flujo por el cruce.
El viaducto incluye dos pasos elevados ya operativos —desde octubre de 2024 y mayo de 2025— y ahora el diseño divergente completa este sistema vial.
Según la ATM y la Dirección de Obras Públicas, solo restan detalles finales como señalización, bolardos y repavimentación. El patrón de circulación cambiará: los conductores que vengan desde Las Américas o Agustín Freire deberán seguir nuevos carriles centrales o de servicio dependiendo de su destino, con giros restringidos y vueltas en U bien definidas.
Con una inversión de USD 18,5 millones, el proyecto pretende mejorar la conexión hacia el aeropuerto José Joaquín de Olmedo, la autopista Narcisa de Jesús y los cantones Samborondón y Durán.
Tras 19 meses de trabajo en una vía de 540 metros, las autoridades aseguran que la intervención disminuirá los tiempos de viaje, y minimizará embotellamientos en uno de los sectores más congestionados del norte de la ciudad.
