El presidente Daniel Noboa emitió el decreto ejecutivo 218, en el que confirma que el conflicto armado interno continúa vigente en Ecuador, a pesar del término del estado de excepción. Esta disposición permite que las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional mantengan sus operaciones tácticas y militares para combatir a los grupos armados organizados que amenazan la seguridad del país.
Paralelamente, el mandatario sancionó la Ley Orgánica de Solidaridad Nacional, aprobada por la Asamblea Nacional el pasado 7 de junio. Esta norma fue publicada en el Registro Oficial el 11 de junio de 2025 y está enfocada en debilitar las estructuras financieras del crimen organizado. Incluye reformas en ámbitos como seguridad, justicia penal, inteligencia y tributación.
Algunos aspectos clave de esta ley son:
- Se refuerza el marco legal para afrontar el conflicto armado interno, adaptándolo al derecho internacional humanitario.
- Se establece prisión preventiva obligatoria para delitos relacionados con el crimen organizado, y se crean unidades judiciales especializadas.
- Se incorpora la figura del indulto diferido para casos muy concretos, como enfermedades terminales o cooperación efectiva con la justicia.
- Se endurecen las penas para miembros de organizaciones armadas y para quienes colaboren con ellas, incluso de forma indirecta.
- Se autoriza el ingreso a inmuebles sin orden judicial en situaciones vinculadas al conflicto, siempre bajo control posterior de un juez.
- Policías y militares no estarán sujetos a prisión preventiva si actúan en el marco de sus funciones.
- Se introducen nuevas penas por delitos conexos como lavado de activos, testaferrismo y tráfico de hidrocarburos.
- Se permite que las Fuerzas del orden usen los bienes decomisados en operativos.
- Se otorgan beneficios tributarios a ciudadanos o empresas que donen bienes a las fuerzas de seguridad.
El Gobierno sostiene que esta normativa será clave para atacar la base económica del crimen organizado. Según el ministro del Interior, John Reimberg, se trata de una medida decisiva: “Nada ni nadie nos detiene”, afirmó.
