Después de dos semanas sin servicio, seis parroquias del sur de Quito comenzaron a recibir agua potable de manera gradual desde la tarde del 23 de julio. La interrupción se originó por la rotura de 350 metros de tubería en el sistema La Mica en Quito Sur, ocurrida el 9 de julio en el páramo del Antisana. Este incidente afectó a aproximadamente 400.000 personas en las parroquias de La Argelia, Quitumbe, Turubamba, Guamaní, La Ecuatoriana y Chillogallo.
Durante este tiempo, los habitantes tuvieron que depender de tanqueros, hidrantes y fuentes naturales para abastecerse del agua. El Municipio de Quito, junto con el Gobierno Nacional, implementó diversas medidas para garantizar el suministro en las zonas más afectadas, incluyendo el uso de maquinaria pesada para retirar escombros y la instalación de una nueva tubería de acero de 350 metros en la línea de conducción.
El proceso de reparación enfrentó dificultades debido a las condiciones geográficas y climáticas adversas, con temperaturas nocturnas que descendieron hasta los cinco grados bajo cero. A pesar de estos retos, se intensificaron los trabajos para restablecer el servicio lo antes posible.
Con el retorno progresivo del agua, las autoridades locales hacen un llamado a la población para que utilice el recurso de manera responsable, dando prioridad al consumo humano y a la higiene. Se espera que el suministro se normalice por completo en los próximos días.
