En Cuenca se anunciaron nuevas movilizaciones de organizaciones sociales, grupos ambientalistas y habitantes de parroquias rurales que expresarán su apoyo a la Corte Constitucional y rechazarán las medidas y políticas del gobierno de Daniel Noboa. De igual manera, este miércoles se dio una concentración en la ciudad azuaya, en contra del proyecto minero de Quimsacocha. Las marchas y concentraciones se produjeron tras una jornada de tensión nacional, cuando el presidente encabezó una marcha en Quito el 12 de agosto para presionar a la Corte Constitucional, que suspendió partes de tres leyes de seguridad aprobadas en junio. Este contexto intensificó las protestas en el Azuay, donde la agenda local antiminería volvió a entrelazarse con la defensa de la institucionalidad.
En la capital de azuaya, líderes comunitarios y grupos ciudadanos reiteraron que «no se trata solo de Cuenca», sino de la independencia judicial, criticando el uso de vallas publicitarias y estructuras con las fotos y los nombres de los nueve jueces. Estas vallas, según las autoridades municipales de Quito, fueron retiradas porque se instalaron sin permiso y pusieron en riesgo a los jueces. En Cuenca, los manifestantes se hicieron eco de esta condena y exigieron garantías para que las audiencias públicas anunciadas por la Corte se lleven a cabo sin intimidación.
Mientras tanto, la agenda local antiminería volvió a las calles con fuerza. Las comunidades de Tarqui y Victoria del Portete, protagonistas históricas del movimiento «Agua Sí, Oro No», realizaron bloqueos parciales y realizaron turnos de trabajo en la Panamericana Sur y la carretera Cuenca-Girón-Pasaje, exigiendo la revocación de los permisos vinculados al proyecto Loma Larga (Quimsacocha) y el respeto a los resultados de las consultas públicas previas.
Las críticas a las políticas de seguridad de Noboa, en especial los artículos suspendidos que abordan la inmunidad de los agentes, el acceso a datos de telecomunicaciones y los cambios en el sector financiero popular, fueron un tema recurrente en los discursos en Cuenca.
Como parte de las acciones de resistencia, la Federación de Organizaciones Indígenas y Campesinas del Azuay (FOA) anunció una serie de movilizaciones programadas. El 19 de agosto se reanudará el plantón en Tarqui, seguido de una marcha multitudinaria en Cuenca el 16 de septiembre. Además, el 23 de septiembre se iniciará un paro indefinido en la parroquia Tarqui, con el objetivo de presionar al gObierno para que revoque la licencia ambiental y detenga el proyecto minero.
