El Banco del Litoral, una institución financiera vinculada a la familia del presidente Daniel Noboa, muestra un salto de utilidades reportado de $44 000 a $297 000 en 2025, lo que equivale a un crecimiento de más del 582 %, una cifra que ha encendido la polémica política y social al tiempo que pone en evidencia la disparidad entre el desempeño de esta entidad y la situación económica de otros sectores del país según datos publicados por redes sociales y estados financieros oficiales.
Luisa González, presidenta de la Revolución Ciudadana, arremetió contra el salto de ganancias y asegura que estas cifras reflejan que “el presidente utiliza el Gobierno para fines personales y familiar”, al exigir mayor transparencia en el manejo de instituciones ligadas a parientes de altos funcionarios y subrayar que el crecimiento se da en un contexto donde muchos ciudadanos siguen enfrentando dificultades económicas.
Analistas señalan que el notable porcentaje de crecimiento se explica en parte porque 2024 fue un año difícil para el banco, marcado por pérdidas o bajos resultados, así como por su exposición a sectores vinculados a la producción de banano y otras actividades económicas familiares, lo que genera debate sobre la sostenibilidad de estos resultados frente al bajo desempeño general de la banca y la economía nacional.
Los críticos aseguran que tales ganancias, aunque en términos absolutos siguen siendo moderadas comparadas con grandes bancos del sistema, refuerzan la percepción de ventajas indebidas para entidades asociadas a figuras políticas, mientras grupos de oposición piden revisiones más profundas de la relación entre el poder político y el sector financiero.
El contexto económico nacional muestra un crecimiento del PIB y reservas internacionales altas, pero también debate sobre equidad, transparencia y las condiciones empresariales que favorecen a ciertas entidades, lo que amplifica las críticas a la gestión económica y política del Gobierno.
La postura de González ha generado resonancia en redes sociales y entre sectores que exigen mayor rendición de cuentas, mientras partidarios del mandatario señalan que el banco todavía está lejos de alcanzar niveles de rentabilidad comparables con la media del sistema financiero ecuatoriano.
Este episodio se produce en medio de un clima político todavía sensible tras las elecciones generales de 2025, donde la transparencia de la gestión pública y el uso de vínculos familiares en ámbitos económicos continúa siendo objeto de escrutinio público.
Crecimiento millonario del Banco del Litoral desata escándalo financiero y político
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