Este domingo 12 de abril, más de 27 millones de peruanos elegirán a su noveno presidente en la última década, en unas elecciones generales más complejas de la historia reciente de dicho país.
La inestabilidad política de Perú se refleja también en los 35 candidatos que participan en estos comicios. Algo nunca visto en la historia del país.
Dentro de esta larga lista destaca como favorita la derechista Keiko Fujimori, hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori, que gobernó entre el año 1990 y el 2000.
Sin embargo, el alto número de papeletas sitúa al país en un panorama de fragmentación política, donde las encuestas han variado bruscamente en las últimas semanas y donde los especialistas no se atreven a descartar nada.
En el caso de que ninguno de los 35 candidatos alcance el 50% de los votos, los peruanos irán nuevamente a las urnas, en una segunda vuelta prevista para el 7 de junio próximo, que enfrentará a los dos candidatos más votados.
Para Carlos Meléndez, analista político e investigador del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa, el alto número de candidatos, provoca que «estas elecciones estén marcadas por la indecisión».
Una situación que, indica Franco, incrementa la complejidad del proceso electoral y eleva los costos de información para los votantes.
Meléndez dijo que serán «las dos mayores minorías» las que pasarán a la segunda vuelta: «En Perú basta con tener un 10-15% de seguidores leales, porque la masa mayoritaria indiferente se mueve de acuerdo a cómo plantean la disputa política los que sí están organizados».
Según la última encuesta de intención de voto de Datum, el socialista Roberto Sánchez y Keiko Fujimori son los candidatos favoritos también en las zonas rurales, obteniendo cada uno un 15% de intención de voto en este territorio. Una previsión que demostraría cómo la izquierda en Perú ha perdido también el apoyo de las clases bajas que históricamente había aglutinado.
Perú vive una década de inestabilidad política en la que cuatro expresidentes diferentes han ingresado en prisión: Alejandro Toledo, (2001-2006), que cumple condena por colusión y lavado de activos; Ollanta Humala (2011-2016), condenado por haber recibido aportaciones ilícitas de Hugo Chávez para financiar sus campañas electorales; Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), en arresto domiciliario entre 2019 y 2022 por sus vínculos con la constructora brasileña Odebrecht; y Pedro Castillo (2021-2022), condenado a 11 años de prisión por intentar un golpe de Estado en 2022.
Foto Cortesía
