El empresario Elon Musk destacó el desempeño del nuevo modelo de inteligencia artificial Kimi K3, desarrollado por la empresa china Moonshot AI, y consideró que China podría convertirse en la principal potencia mundial en este campo si logra ampliar su capacidad de procesamiento.
El pasado viernes, Moonshot AI presentó oficialmente Kimi K3, un sistema con 2,8 billones de parámetros que la compañía describe como el modelo de inteligencia artificial de pesos abiertos más grande del mundo. De acuerdo con los resultados compartidos por sus desarrolladores, el modelo alcanza un rendimiento comparable al de plataformas de última generación como GPT-5.6 Sol, de OpenAI, y Claude Fable 5, de Anthropic.
Durante una entrevista concedida a The Economist, Musk elogió el avance de varias empresas chinas dedicadas a la inteligencia artificial y señaló que Kimi K3 es uno de los desarrollos más prometedores. Aunque afirmó que Claude Fable continúa siendo el modelo más avanzado, sostuvo que la propuesta de Moonshot AI se encuentra cada vez más cerca de ese nivel.
El fundador de Tesla y SpaceX también resaltó que las compañías chinas han conseguido resultados relevantes pese a contar con una infraestructura de cómputo más limitada que la de sus competidores estadounidenses. En su opinión, si China incrementa significativamente su capacidad de procesamiento, tendría altas probabilidades de asumir el liderazgo global en el desarrollo de inteligencia artificial.
Las declaraciones de Musk coinciden con las preocupaciones expresadas por David Sacks, exresponsable de inteligencia artificial durante la administración de Donald Trump. A través de la red social X, Sacks aseguró que Kimi K3 se ha posicionado como el primer modelo chino en alcanzar el primer lugar en Frontend Code Arena y que ya compite con los sistemas más avanzados del mercado.
Sacks advirtió que, mientras China acelera el desarrollo de esta tecnología, Estados Unidos enfrenta obstáculos derivados de regulaciones, restricciones para la construcción de centros de datos y nuevos mecanismos de supervisión para los modelos de inteligencia artificial. A su juicio, estas medidas podrían afectar la competitividad del país en la carrera tecnológica.
En la entrevista, Musk también fue consultado sobre la posibilidad de que Estados Unidos limite el uso de modelos chinos de pesos abiertos por parte de empresas estadounidenses. El empresario consideró que una prohibición de este tipo tendría un impacto reducido, ya que no impediría que China continúe desarrollando sus propias tecnologías ni que otros países las adopten.
Según explicó, las restricciones nacionales podrían afectar principalmente a las empresas estadounidenses, mientras que los modelos de pesos abiertos pueden descargarse y ejecutarse de forma local en distintas partes del mundo, lo que dificulta frenar su expansión mediante regulaciones.
Finalmente, Musk planteó la necesidad de fortalecer la cooperación entre Estados Unidos, China y las compañías tecnológicas para desarrollar mecanismos conjuntos de evaluación y seguridad en inteligencia artificial, advirtiendo que el aumento de las tensiones y las sanciones internacionales podría dificultar ese tipo de colaboración.
