El expresidente de Ecuador Jamil Mahuad (1998-2000) presentó una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para denunciar una supuesta persecución política que, según sostiene, habría sido instrumentalizada mediante la justicia y derivó en una condena de ocho años de prisión por peculado.
La solicitud fue presentada después de que Mahuad agotara los recursos disponibles en el sistema judicial ecuatoriano. En diciembre de 2025, la Corte Constitucional negó una acción extraordinaria de protección relacionada con su caso, por lo que la sentencia por peculado quedó en firme.
El exmandatario pide que se declare la responsabilidad internacional del Estado ecuatoriano por la presunta vulneración de derechos relacionados con las garantías judiciales, el debido proceso, el principio de legalidad, la libertad de residencia y circulación, la igualdad ante la ley y la protección judicial efectiva.
Entre las medidas de reparación solicitadas está dejar sin efecto la condena por peculado dictada en 2014 y la orden de captura que pesa sobre él y que le impide regresar a Ecuador.
Mahuad salió del país en 2000 y permanece en Estados Unidos.
El proceso judicial se originó en la decisión adoptada en 1999 de congelar los depósitos bancarios, durante la grave crisis económica que atravesaba Ecuador. Posteriormente, durante su Gobierno se decretó la dolarización de la economía.
La defensa sostiene que los tribunales ecuatorianos realizaron una interpretación indebida del delito de peculado y que una decisión de política económica terminó siendo considerada como un supuesto acto de apropiación de recursos públicos.
Los abogados del exmandatario califican el proceso penal como una persecución “arbitraria, sistemática y prolongada” y sostienen que fue promovida desde sectores del poder político, particularmente durante el Gobierno de Rafael Correa.
Con la petición ante la CIDH, Mahuad busca continuar su reclamo en el sistema interamericano después de que las acciones planteadas ante la justicia ecuatoriana no prosperaran.
