En su último boletín, el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) dio a conocer que el evento El Niño alcanzó la categoría “muy fuerte” en agosto pasado, luego que se intensificaron las anomalías cálidas de temperatura superficial del mar en el Pacífico Ecuatorial, alcanzando valores entre 2.5 °C a 6 °C por sobre lo normal.
Esta intensificación está relacionada con la llegada de una onda Kelvin en el Océano Pacífico Oriental.
Por ello, el pronóstico del CIIFEN para el trimestre octubre – diciembre de 2026 prevé el fortalecimiento de El Niño, y altas probabilidades de que alcance su pico en este periodo, y se espera que se mantenga hasta por lo menos el primer trimestre de 2027.
“Los pronósticos de precipitación estiman lluvias sobre lo normal en la costa de Ecuador y Perú, sur de Brasil, parte Paraguay, así como centro de Chile; y condiciones bajo lo normal en el norte de Sudamérica: en Colombia, Venezuela y las Guayanas, Amazonía de Ecuador y Perú, norte de Brasil y también en el sur de Chile”, mencionó la entidad.
Por su parte, en el nuevo informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) se señala que actualmente, ocho países o territorios han declarado emergencias o alertas relacionadas con amenazas vinculadas al fenómeno de El Niño.
Manifestó que los cambios en las lluvias y las temperaturas pueden favorecer la propagación de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, y aumentar el riesgo de afectaciones relacionadas con el agua contaminada.
Además, dijo, el calor extremo y el humo de los incendios forestales pueden provocar además problemas respiratorios y otras complicaciones de salud. Sumado al impacto sobre los servicios sanitarios. Inundaciones, sequías e incendios pueden dañar establecimientos de salud, interrumpir el suministro de agua y electricidad y dificultar la distribución de medicamentos y vacunas.
“Con una probabilidad superior al 90% de un evento muy fuerte, este es un riesgo que los países deben tomar en serio y para el cual deben prepararse desde ahora”, señaló Ciro Ugarte, director del Departamento de Emergencias en Salud de la OPS.
El informe de la OPS señala que más de 5,2 millones de personas están afectadas, expuestas o enfrentan inseguridad alimentaria aguda por El Niño.
El monitoreo identifica ocho países o territorios con sequía o déficit hídrico activo, seis con incendios forestales que representan un riesgo para la salud y cinco con impactos documentados por lluvias intensas o inundaciones.
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