Este 10 de abril de 2025, las críticas públicas se intensificaron en Ecuador, ya que ciudadanos y figuras de la oposición acusaron al gobierno del presidente-candidato Daniel Noboa de ocultar detalles sobre su alianza con Erik Prince, fundador de la controvertida empresa militar privada Blackwater. La alianza, anunciada en marzo, busca fortalecer la lucha de Ecuador contra el crimen organizado y la pesca ilegal. Sin embargo, la falta de transparencia del gobierno sobre el papel de Prince y los detalles del acuerdo ha generado una preocupación generalizada.
En marzo, el presidente Noboa compartió una foto en redes sociales que mostraba una reunión con Prince, afirmando que habían establecido una «alianza estratégica» para fortalecer las capacidades contra el narcoterrorismo y proteger las aguas ecuatorianas de la pesca ilegal. A pesar de este anuncio, el gobierno no ha proporcionado más detalles sobre la naturaleza de la participación de Prince ni sobre los aspectos operativos de la alianza. Esta opacidad ha dado lugar a acusaciones de que el gobierno oculta información deliberadamente al público.
Críticos, incluyendo exmilitares y defensores de los derechos humanos, expresan su alarma por las posibles implicaciones de colaborar con Prince, cuya empresa se hizo famosa por su participación en la masacre de la Plaza Nisur en Irak en 2007. Argumentan que colaborar con una figura asociada a tales incidentes podría socavar el compromiso de Ecuador con los derechos humanos y sentar un precedente peligroso para el uso de contratistas militares privados en asuntos internos.
La controversia se ve agravada por el momento de la alianza, justo cuando Ecuador se acerca a una segunda vuelta electoral presidencial. La candidata de la oposición, Luisa González, ha condenado la alianza, sugiriendo que refleja un fracaso en las políticas de seguridad del gobierno y una dependencia de entidades extranjeras para abordar los problemas internos. Aboga por enfoques alternativos centrados en programas sociales y el fortalecimiento institucional para combatir la delincuencia.
Y es que Prince difamó a Luisa González afirmando que tuvo un hijo con Rafael Correa, además de que estaba haciendo campaña política a favor de Noboa. Mientras continúa el debate, los ecuatorianos exigen mayor transparencia y rendición de cuentas a su gobierno respecto a la alianza con Erik Prince. La situación pone de relieve los desafíos más amplios que enfrenta el país para equilibrar las preocupaciones de seguridad con los principios democráticos y la confianza ciudadana.
