La ciudad enfrenta desde mayo una crítica escasez de asfalto —insumo esencial para obras viales— debido al incendio y daños estructurales en la Refinería de Esmeraldas, el principal proveedor nacional. Como consecuencia, 49 frentes de trabajo se encuentran paralizados, lo que implica detener las intervenciones en 104 calles ubicadas en el norte, Guasmo y el suburbio de Guayaquil.
Este escenario ha prolongado la reconstrucción de vías y multiplicado los efectos adversos, con calles sin pavimento, intensas nubes de polvo y dificultades de acceso para peatones y conductores. En Mapasingue Este, cinco calles llevan casi 90 días sin avance alguno, mientras que el impacto alcanza a más de 310.000 personas que habitan en estas zonas.
La administración municipal ha implementado medidas paliativas. Los camiones cisterna riegan las calles para reducir el polvo y se han colocado señalizaciones informativas donde las obras están suspendidas. Al mismo tiempo, continúan tareas como el pavimento rígido y la pintura vial —labores que no requieren asfalto— en sectores como Suburbio y Guasmo, y trabajos de relleno en áreas como Balerio Estacio, Flor de Bastión, San Francisco y Los Pinos.
Desde mayo de 2023, Guayaquil ha logrado rehabilitar más de 1.300 kilómetros de vías, una meta que refleja el compromiso político de avanzar pese a obstáculos externos, priorizando la equidad territorial y mejorando la calidad de vida de sus habitantes.
En un reciente diálogo radial, el alcalde Aquiles Alvarez comentó que Petroecuador ha anunciado reanudar el suministro de asfalto en agosto, pero subrayó que “tendremos que ver si Guayaquil está en la lista”. Destacó además la necesidad de verificar el orden de prioridad, dada la alta demanda de otros municipios y prefecturas.
Mientras se espera el abastecimiento, el Municipio mantiene tareas alternativas y comunicación constante con la ciudadanía. El escenario actual evidencia la vulnerabilidad del sistema vial urbano ante crisis en la infraestructura de abastecimiento energético y de construcción, y pone de relieve la urgencia de fortalecer la capacidad nacional de refinación y distribución de asfalto.
