De acuerdo con la organización civil, el ente supremo del sufragio manipularía los períodos electorales para generar situaciones de participación que excluyeran a ciertos grupos.
La CNA (Comisión Nacional Anticorrupción) de Ecuador denuncia que el CNE (Consejo Nacional Electoral) dejó su neutralidad técnica y se transformó en un operador político, al adelantar los comicios seccionales para noviembre del 2025.
Conforme a la organización civil, «judicializando» a diferentes actores políticos y manipulando los plazos electorales, el máximo ente del sufragio estaría generando situaciones de participación excluyentes que impactan directamente la estabilidad del sistema democrático en la nación.
En la actualidad, el CNE está realizando un procedimiento para anular a Unidad Popular y Construye como movimientos políticos. Por otro lado, el movimiento Revolución Ciudadana está suspendido durante nueve meses debido a la investigación que la Fiscalía está llevando a cabo, conocida como caso Caja Chica.
El pronunciamiento de la CNA destaca que los consejeros en funciones hoy en día están bajo una «autoprórroga arbitraria», lo cual, según la organización, socava la institucionalidad al poner los procedimientos al servicio de intereses mediáticos y políticos.
Los consejeros tenían que concluir sus funciones en noviembre de 2024, sin embargo, han sido extendidas debido a que el concurso para reemplazarlos no progresa en el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CNE).
Según la Comisión, estas medidas limitan la diversidad en términos de doctrinas e ideologías y obstruyen el debate plural que se requiere para afrontar la crisis nacional. Esto supondría un retroceso que beneficiaría al autoritarismo en la región.
El CNE decidió, el 27 de marzo, anticipar las elecciones seccionales previstas para febrero de 2027 a noviembre de este año debido a reportes que pronostican un fuerte impacto del Fenómeno de El Niño entre enero y marzo del próximo año.
Elena Nájera, la consejera que no aceptó tal modificación, expresó que desde hace mucho tiempo se han llevado a cabo elecciones en situaciones climáticas desfavorables, como durante el Fenómeno de El Niño en 1997 o durante la pandemia del COVID-19.
