En los últimos meses, las tensiones entre Colombia y Ecuador se han agudizado debido a las acusaciones cruzadas entre Noboa y Petro.
Gustavo Petro, el presidente colombiano, manifestó su disposición a eliminar los aranceles sobre los productos ecuatorianos después de que la Comunidad Andina (CAN) concediera un periodo de diez días a las dos naciones para abolir este impuesto que es parte de su conflicto comercial.
El viernes 8 de mayo, el presidente colombiano declaró en la red social X: «No tengo inconveniente en eliminar los aranceles sobre productos ecuatorianos siguiendo el mismo método y cronología con que se establecieron».
La CAN, compuesta por Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, busca terminar con el conflicto comercial entre las administraciones de Colombia y Ecuador tras que no se lograra el diálogo bilateral a través de una serie de resoluciones emitidas el jueves.
Estas resoluciones también instruyeron a las dos naciones que levantaran al mismo tiempo otras limitaciones comerciales entre sí, incluyendo la decisión de Ecuador de dejar pasar solamente por el puente internacional de Rumichaca y las restricciones que impuso a la entrada terrestre de diversos productos colombianos.
El Gobierno de Ecuador ya había informado el lunes anterior que disminuiría al 75 % los aranceles que aumentó al 100 % por orden del presidente Daniel Noboa, quien decidió esto porque consideraba que Petro no lucha con eficacia contra el narcotráfico en la frontera.
Según Quito, la medida, que empezará a regir el 1 de junio del año próximo, es una reacción a la «apertura» del Gobierno ecuatoriano para «proseguir en métodos de cooperación bilateral en seguridad» con el objetivo de fomentar «una mejor coordinación entre las dos naciones» y robustecer «el progreso de la región fronteriza».
Los intercambios de acusaciones entre los presidentes de ambas naciones con respecto a la seguridad en la frontera de 586 kilómetros y el tráfico de drogas han provocado que las tensiones entre estas dos naciones se intensifiquen en los meses recientes.
En febrero, el Gobierno ecuatoriano declaró la aplicación de un arancel inicial del 30 % a una variedad de productos provenientes de Colombia; esta medida fue aumentando progresivamente hasta llegar al 100 % en un extenso conjunto de bienes.
Colombia ha expresado su oposición a estas acciones al juzgarlas en desacuerdo con los acuerdos comerciales vigentes en la CAN; si bien en un principio reaccionó aplicando aranceles, no los ha incrementado hasta el 100 %.
En medio de esas diferencias, el mes pasado ambos gobiernos convocaron a sus embajadores en Quito y Bogotá.
