El Municipio de Quito ha anunciado que el precio del pasaje del transporte público no aumentará durante este año, manteniéndose en USD 0,35 hasta finales de 2026. Esta decisión tiene como propósito principal reducir el impacto económico en las familias de Quito tras la eliminación del subsidio al diésel por parte del Gobierno Nacional, una medida externa que afecta directamente los costos operativos del transporte.
Para asegurar que el usuario no asuma este costo de manera inmediata, el Municipio proporcionará una compensación temporal hasta diciembre de 2026. Este periodo de estabilidad tarifaria actuará como una fase de transición mientras avanza la modernización integral del sistema y se implementan mejoras concretas en el servicio.
De acuerdo con la propuesta de ordenanza que surge de las mesas técnicas, un aumento del pasaje a USD 0,40 está previsto para entrar en vigencia el 1 de enero de 2027. Sin embargo, la municipalidad subrayó que cualquier ajuste futuro estará estrictamente relacionado con el cumplimiento de estándares de calidad «no negociables».
Existen ocho condiciones que los transportistas deberán cumplir durante este periodo de tarifa congelada:
1. Sistema Integrado de Recaudo: debe ser implementado en un plazo máximo de ocho meses una vez que se apruebe la ordenanza.
2. Sistema de Administración de Flota: operativo desde enero, permitirá el monitoreo en tiempo real de la velocidad, las frecuencias y la operación de cada ruta.
3. Sistema de Información al Usuario: comenzará a funcionar en enero para que los ciudadanos conozcan las rutas, paradas, tiempos de llegada y duración de los trayectos.
4. Certificación y capacitación: los conductores deberán obtener una certificación obligatoria otorgada por el Municipio de Quito y participar en capacitaciones continuas.
5. Control y fiscalización: se reforzarán los mecanismos de control tanto para las unidades de transporte como para los conductores.
6. Canales de quejas ciudadanas: se implementarán medios visibles para reportar quejas en cada unidad.
7. Inspección técnica adicional: se llevará a cabo una revisión adicional, además de la Revisión Técnica Vehicular anual, para garantizar el estado de la flota.
8. Cámaras de seguridad: será obligatoria la instalación de cámaras de vigilancia dentro de las unidades.
Con este esquema, la administración municipal busca asegurar que, antes de que se produzca cualquier incremento en 2027, los ciudadanos ya cuenten con un servicio eficiente, seguro y tecnológicamente avanzado.
