El Gobierno de los Estados Unidos ha intensificado su presión sobre Cuba al anunciar este jueves sanciones contra el presidente Miguel Díaz-Canel, su círculo íntimo y familiares del exmandatario Raúl Castro.
La acción, hecha pública por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), incluye a Díaz-Canel; su esposa, Lis Cuesta Peraza; su hijastro, Manuel Anido Cuesta; Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro; y Raúl Alejandro Castro Calis, nieto del exmandatario.
Asimismo, la OFAC, que forma parte del Departamento del Tesoro, sancionó a cinco organizaciones y empresas cubanas: el Ministerio de las Fuerzas Armadas, los Comités de Defensa de la Revolución, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, Amistur Cuba y Minera La Victoria.
En enero, tras la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro, un antiguo aliado cubano, Estados Unidos advirtió que impondría tarifas sobre quienes enviaran petróleo al país, ya sea directa o indirectamente. Como consecuencia, naciones como México interrumpieron sus exportaciones de combustible, lo que ha provocado una crisis en los ámbitos energético, económico y social en Cuba.
Adicionalmente, Estados Unidos impuso a principios de mayo sanciones contra el Grupo de Administración Empresarial (GAESA), un conglomerado cubano de empresas bajo control militar, y poco después formuló cargos formales contra el ex presidente Raúl Castro por el derribo de dos aviones de la agrupación de exiliados Hermanos al Rescate, en 1996.
El Departamento de Justicia estadounidense acusó a Castro de asesinato, conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves. El Gobierno cubano rechazó dichas acusaciones.
Díaz-Canel sostuvo que las acciones económicas y legales de Estados Unidos están causando un grave daño al pueblo cubano y pretenden justificar una posible agresión militar contra el país. El presidente afirmó que, si se llevara a cabo un ataque, este provocaría “un baño de sangre”.
Meses de presiones sobre Cuba
Las recientes sanciones de la OFAC se suman a la creciente presión que Estados Unidos ha ejercido sobre Cuba durante el año, siendo un complemento al embargo económico que Washington mantiene sobre la isla desde los años sesenta. CNN se comunicó con la Presidencia cubana para solicitar comentarios y está a la espera de una respuesta.
Díaz-Canel respondió a las sanciones mediante un mensaje en su cuenta de X, manifestando que estas “buscan reforzar las medidas de bloqueo y crear un contexto de conflicto entre Cuba y Estados Unidos”.
“Esta ceguera política se suma a las acciones coercitivas recientes contra nuestro país, diseñadas para perjudicar al pueblo cubano. La agresividad y malicia del gobierno estadounidense se enfrentarán a nuestra determinación de afrontar los escenarios más adversos y resistir la ofensiva imperial”, afirmó.
Estas sanciones implican que los bienes de las personas mencionadas en Estados Unidos serán congelados y que los ciudadanos estadounidenses tendrán prohibido comerciar con ellos.
Rubio subraya que Cuba representa un peligro para EE. UU.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó este jueves en un comunicado que la acción de la OFAC pretende atacar la «revolución marxista» promovida por Cuba, la cual, según él, tiene un impacto negativo en la seguridad de su nación.
«La capital cubana ha funcionado como un centro de operaciones avanzada para la guerra irregular global contra los intereses estadounidenses, reclutando, formando y proveyendo a militantes radicales de izquierda en toda la región, incluyendo a grupos terroristas marxistas dentro de Estados Unidos, con la intención de socavar la seguridad nacional americana», dijo Rubio.
«Las organizaciones e individuos mencionados hoy supervisan o financian al régimen y sus esfuerzos por impulsar sus movimientos revolucionarios radicales en Estados Unidos y en el resto del mundo», añadió.
Cuba ha desmentido en repetidas ocasiones estas acusaciones y ha negado ser una amenaza para Estados Unidos.
