La minería ilegal se ha asentado en uno de los lugares más diversos y distantes de Ecuador. En el sector sur del Parque Nacional Yasuní, varios focos de extracción funcionan dentro de la Zona Intangible destinada al resguardo de los tagaeri y taromenane, pueblos en aislamiento voluntario. En sus más de 8 mil hectáreas, la normativa prohíbe las actividades extractivas. Una de las zonas afectadas es el poblado kichwa de Kawsak Sacha, ubicado a orillas del río Curaray, en Pastaza.
Por décadas, la lejanía preservó este territorio libre de la minería. Sin embargo, en 2024 se identificó la primera faena minera artesanal. Actualmente se contabilizan mínimo 16 frentes de explotación continuos, repartidos en seis comunidades del Curaray, donde trabajan cerca de 50 personas, según testimonios de los pobladores kichwa. La actividad inició únicamente con una bomba de succión y tres individuos.
Jonathan Grefa, presidente del pueblo kichwa de Kawsak Sacha, dijo: «Viene el tema de la minería ilegal viene desde el Perú. La gente de las comunidades tenía relaciones con los mineros ilegales del vecino país y de ahí aprendieron a hacer minería».
A partir de ese momento, la presencia de mineros a lo largo del margen del Curaray se volvió constante.
A pesar de la relevancia ecológica de este sector de la Amazonía, el Estado solo ha intervenido una vez para contener la situación, en octubre de 2025, mediante una acción conjunta entre la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom) y las Fuerzas Armadas. Rolf Cabascango, comandante de la Brigada de Selva Pastaza, indicó: «Los resultados de este operativo fueron de casi 12.000, destruyendo dragas, motores de succión, mangueras, acoples».
Finalmente, sin embargo, la presencia minera reapareció. Ocho meses más tarde, se reinstalaron las bombas de succión para remover el cauce y lavar el material en busca de oro. La extracción se mantiene e incluso se ha extendido, según los residentes. Actualmente, los campamentos operan continuamente y solo pausan sus labores cuando la creciente del río interrumpe el acceso a las orillas.
