Un policía en servicio activo fue llamado a juicio por su presunta responsabilidad en la muerte de un ciudadano durante un operativo de control vial en el oriente de Quito. La decisión fue adoptada al mediodía del lunes 21 de septiembre por una jueza de la Unidad Judicial Penal de Iñaquito.
José Carlos B. T., de 38 años, deberá responder como presunto autor directo del delito de extralimitación en la ejecución de un acto de servicio con resultado de muerte.
La Fiscalía sustentó su acusación con distintos elementos periciales. Entre ellos consta la autopsia médico-legal, que estableció que la víctima murió debido a laceraciones en órganos vitales ocasionadas por un proyectil de arma de fuego.
El expediente también contiene una inspección ocular técnica, análisis de residuos de disparo, pericias sobre grabaciones de audio y video obtenidas de cámaras del sector, testimonios y reportes relacionados con las armas de dotación policial.
Además, dos informes especializados en derechos humanos determinaron la existencia de un uso excesivo de la fuerza y señalaron una presunta omisión de mando por parte del agente de mayor antigüedad respecto de su subalterno.
El hecho ocurrió la noche del 13 de noviembre de 2024 en la avenida Simón Bolívar, entre Monte Olivo y el redondel del Ciclista, donde se habían concentrado personas para participar o presenciar carreras clandestinas de vehículos conocidas como “piques”.
Al identificar a ciudadanos consumiendo bebidas alcohólicas, unidades de servicio preventivo solicitaron apoyo a través del ECU 9-1-1 para retirar a los asistentes.
Durante el operativo, varias personas abordaron dos vehículos: una camioneta negra, en la que viajaban tres ocupantes, y un automóvil rojo que aceleró en dirección al redondel del Ciclista.
Cuando los vehículos pasaban frente a una estación de servicio, una persona vestida con uniforme y que portaba una linterna les habría realizado señales para que se detuvieran. Los ocupantes continuaron la marcha al considerar que podían ser víctimas de un asalto.
En ese momento se produjeron varios disparos. Uno de los proyectiles alcanzó al conductor de la camioneta y otro hirió a un ocupante del automóvil rojo.
El copiloto de la camioneta manifestó haber observado que quien efectuó los disparos llevaba vestimenta policial.
El conductor herido logró avanzar aproximadamente 150 metros antes de detenerse y ser trasladado a una casa de salud. Sin embargo, falleció posteriormente debido a las heridas.
Según la investigación, los agentes involucrados no informaron inmediatamente del hecho a sus superiores jerárquicos.
José Carlos B. T. fue vinculado al proceso en enero de 2025. La investigación inicialmente también involucraba al policía Roberto Jair P. C., pero la acción penal en su contra fue declarada extinguida después de su fallecimiento, ocurrido semanas atrás.
El caso se procesa bajo el artículo 293 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), que contempla una pena de siete a 10 años de prisión para el funcionario policial que, durante el cumplimiento de sus funciones, utilice la fuerza de manera desproporcionada y provoque la muerte de una persona, siempre que el hecho no constituya una violación grave de derechos humanos.
